Wednesday, December 31, 2008

It's okay to be different


No sé por qué, pero estas fiestas me estoy acordando de este libro un montón. Es mi libro infantil favorito, con unas ilustraciones preciosas y un mensaje todavía más estupendo: está bien ser diferente. Entre las bellezas que se pueden encontrar, un par de páginas dedicadas a que está bien tener más de una mamá o más de un papá (recordemos que este libro es americano, y por tanto se refiere a padres divorciados que vuelven a casarse, pero se les puede explicar de otra manera a los críos), o que está bien tener amigos invisibles, o pasar vergüenza, o comer espagueti en la bañera.

Pero no tiene las hojas que yo necesito. Yo necesito un libro que me diga que "it's okay to wish for a different family" urgentemente. A poder ser, ya mismo.

Último día del año

Hoy se acaba el año, que ya era hora. Mandamos a la mierda al año que pasará a la historia por ser el último año de Bush y el primero de Obama, por ser el año en que mi padre cayó enfermo, porque murió Paul Newman y porque Raphael lleva 50 años en el escenario. No voy a echar de menos al 2008.

He decidido que este año no tengo propósitos nuevos, que me limitaré a cumplir los viejos que decidí a mitad del 2008, no en Nochevieja. Sólo le pido dos cosas al 2009: salud, porque sin ella cualquier propósito se va al garete (y el pedido se hace extensible a mis seres queridos y a todo el que me lea), y constancia, que es lo que me hace falta para llegar a todos los sitios a los que quiero llegar. Creo que con estos dos elementos me basto y me sobro para cumplir con todo lo que la vida me eche encima, haya o no crisis.

A los demás, sólo os deseo que vuestros sueños se cumplan (no necesariamente este año que entra, sino en el futuro cercano o a medio plazo) y que la salud os acompañe allá donde vayáis. Nos veremos el año que viene con nuevos logros, nuevos fracasos y nuevas alegrías, un poco de todo porque un año da para mucho. Que seáis felices, con o sin gordo de El Niño, y que no desaprovechéis ni el segundo extra que tendrá el último minuto del año.

Friday, December 26, 2008

Londres


Queridos y queridas visitantes, aquí la menda se va a visitar el Big Ben y a sacarse fotos con los autobuses de dos pisos, así que de aquí al treinta de diciembre no os leeré ni podréis leer nada nuevo por estos lares. Pasadlo bien, digerid bien las cenas varias y que os sean leves las fiestas. Yo estaré practicando el nuevo acento RP que tan encarecidamente me piden en la carrera y que tan poco se parece a mi General American (para una vez que tengo acento, no vale).

Thursday, December 25, 2008

Recomendación

Cada vez que leo a este hombre, me digo a mí misma que tengo que hacer una entrada sobre él, pero siempre me enrollo con otras cosas y al final nunca llego a mi blog. Si os gusta la escritura y tenéis un buen nivel de inglés, os recomiendo a este hombre, J.A. Konrath, un escritor relativamente desconocido que se va abriendo paso en el mundo del thriller y que no duda en echar una mano a los demás explicando en su blog todo lo que hace y lo que le funciona para vender libros siendo un novel en el mundillo editorial. Todo aliñado con humor y estupendos consejos que inspiran y te provocan unas tremendas ganas de escribir. Completamente recomendable.

(Por cierto, feliz Navidad a todos.)

Tuesday, December 23, 2008

Vacaciones

Soy rara, lo admito. La gente suele dedicarse a dormir y descansar cuando está de vacaciones. Yo madrugo. No tanto como cuando tengo que ir a trabajar, pero pongo el despertador y me animo a levantarme a una hora que más de uno consideraría intempestiva cuando estás de vacaciones. No me gusta desaprovechar el tiempo libre. Dormir es agradable, sí, pero me entra cargo de conciencia si sólo me dedico a eso.

Me gusta escribir por las mañanas. Me imagino a mí misma viviendo de ello y levantándome para cumplir mis obligaciones de escritora, con un café flojito al lado y el gato sobre el regazo. Tecleo y por un momento pienso que sólo existe eso, sólo existe mi mundo imaginario, el café, el gato y yo. Imagino que es lo que paga las facturas, que es lo que me mantiene, que es lo único que hago, y que lo único que me exige es que me levante a mi hora y le dedique un poco de mi tiempo. Por la tarde no es lo mismo; la tarde es para los estudios, o para ver una película en la tele, o para leer, o para hacer el vago ante el ordenador. Pero las mañanas son sagradas. Las mañanas de los días de fiesta son las horas más productivas de mi semana.

Me gusta madrugar los días de fiesta.

Estoy para que me encierren.

Saturday, December 20, 2008

Sábado

Sábado, no llueve (para variar), estoy agotada, tengo agujetas, me duele el culo por haberme caído en la pista de patinaje. Quiero escribir un post, pero borro todo lo que escribo porque todo es demasiado personal, demasiado irrelevante. Tengo que estudiar y no me apetece. Debería limpiar la casa y no me apetece. Tengo que ir de compras y no me apetece. No estoy deprimida, ni de bajón, ni nada por el estilo, simplemente estoy cansada tras un trimestre de cuatro meses. Sí, ya parecemos estadounidenses, donde las docenas de donuts son de catorce. Allí todo más, todo más.

Al menos para escribir sí tengo ganas. El Monstruo duerme el sueño de los injustos y yo me valgo y me sobro para cortar y pegar lo que haga falta, sin que el bicho quiera comérselo todo. Por hoy ya he hecho bastante. Ahora, a estudiar. O a limpiar. O a jugar un rato en algún juego chorra en internet.

A descansar.

Tuesday, December 16, 2008

A que le tiro la silla...

Este mes me tocan las reuniones con los padres. A pesar de que solo dos de mis alumnos necesitarían que sus padres les leyeran la cartilla, me gusta juntarme con todos en el primer trimestre y dejar que las circunstancias digan si les tengo que llamar más o no. Normalmente, yo no hablo mucho y son ellos los que me cuentan vida y milagros de sus hijos. Me encantan estas charlas porque me ayudan a conocer mucho mejor a mis alumnos y a sus familias. Hoy hasta me he reído un poco.

Tengo un alumno algo inquieto, muy listo y que no estudia todo lo que debería. En una clase "normal", no sería un niño que llamara la atención, pero como mi grupo tiene un nivel muy alto, canta porque es el único que tiene una media de seis en los exámenes. Le he comentado a la madre que tiene que estudiar más. Ella me ha dicho que cómo se supone que tiene que hacer eso, cuando está todo el día detrás de sus cuatro hijos (¡cuatro!, ¡y un par de gemelos!) para que trabajen y le toman por el pito del sereno. La buena mujer está tan desesperada que acude a la escuela de padres, una reunión quincenal con un psicólogo que les ayuda con ciertas pautas de conducta con los niños.

-Que les castigue, dice -me cuenta-. ¿Qué se cree que hago? ¡Si hace un año que no ven la tele! No tienen consola, les obligo a estudiar al mediodía, se sientan conmigo a leer... Su padre y yo hemos decidido que ya no van a seguir yendo a fútbol, a no ser que mejoren las notas, y les voy a desapuntar de inglés porque se lo toman a cachondeo. Que no están motivados, dice... Casi le tiro la silla. La semana pasada ya ni fui. Estoy de recetas mágicas hasta el gorro.

Ese es el problema. Los educadores, los psicólogos, los profesores, nos dedicamos a dar recetas de talla única que deben servir para todos los niños. El psicólogo de la escuela llegó a decir que no existe ningún niño que se conforme con un aprobado pudiendo sacar más; yo no sé dónde ha estudiado ese psicólogo, porque podría mencionarle una lista interminable de nombres en mi corta vida profesional. Damos sentencias. Nos creemos con la verdad en la mano. Pero luego hay que estar ahí, día a día con el monstruo de turno, luchando porque se levante a su hora y se ponga la chaqueta cuando hace frío. Todo se ve muy bonito cuando el libro asegura tener razón.

Me temo que voy a seguir lidiando con este chaval el resto del curso. Con que deje de reírse de los compañeros que no se saben la lección -cuando él es el primero que no se la sabe nunca-, creo que me conformo. Aunque siga sacando seises todo el curso.

Friday, December 12, 2008

Euskaldun guztion aberria, Iban Zaldua


Ayer asistí a mi primera presentación de un libro. En Vitoria no hay muchas, y cuando las hay son de gente tan desconocida que hay que tener muchas ganas de conocer a autores noveles para ir; esta, sin embargo, era algo especial porque se trataba de un autor que ya había leído y encima era amigo de una amiga. Así que allí nos fuimos las dos, y tuve el gustazo de conocer a un escritor "de verdad" y cruzar un par de palabras con él.

Iban Zaldua es profesor de historia en la Universidad del País Vasco y compagina su trabajo como docente con una más que decente carrera literaria. Su especialidad son los cuentos, de los que tiene varias colecciones publicadas, y las novelas cortas tanto en euskera como en castellano. Ganador del Euskadi Saria en el 2006, Iban se define a sí mismo como un cuentista porque, según dijo ayer, "cualquiera puede escribir una novela, pero donde realmente se ve si un escritor vale algo es en el cuento". Para los que no habléis euskera, os recomiendo La isla de los antropólogos, Si Sabino viviría o Mentiras, mentiras, mentiras, todos ellos publicados con Lengua de Trapo, para que os hagáis una idea del humor punzante y sumamente inteligente de este autor.

Su última novela (o cuento largo, o novela corta, o lo que se os ocurra llamar a un libro de 120 hojas con letra grande) es, según sus propias palabras, un cuento que salió mal porque necesitaba ser novela. En castellano vendría a llamarse La nación de todos los vascos, y nos narra la vida de Joseba, un profesor de historia que, harto del tan traído y llevado conflicto vasco, decide irse a Alaska a dar unas clases de historia del País Vasco; una vez allí, ni corto ni perezoso, se inventa una historia vasca completamente nueva y describe el mundo que a él le hubiera gustado tener en lugar del que realmente existe.

Reconozco que aún no me he leído el libro, pero está entre los títulos que voy a leer en cuanto pueda pasarme un par de semanas sin estudiar. No sólo me gusta el tema, también me encantó el autor, que hizo una presentación divertidísima de su libro ante un escaso público repleto de caras conocidas por él. El hecho de que él sea historiador augura una lectura entretenida y, encima, de esas en las que puedes aprender algo (y encima saber que es verdad), y el conocerle añade un plus de interés a su lectura.

Estad al loro, que no tardará mucho en salir la traducción al castellano. Y como es el propio autor el que hace la traducción, podéis estar seguros de que la calidad será la misma que en euskera.

Para muestra, un botón.

Y para saber más sobre la presentación, pinchad aquí.

Thursday, December 11, 2008

Neandertales


Y a mí que me da que todavía quedan muchos por ahí...

Sunday, December 07, 2008

Si bebo, no conduzco, pero ¿cómo vuelvo?

Aunque vivo en el centro, donde está toda la movida y todo el ambiente vitoriano, a veces me apetece cambiar de aires e ir a tomar un par de cervezas a uno de los barrios más o menos jóvenes de la ciudad, uno que queda a sus buenos cuarenta y cinco minutos de paseo desde mi casa. Obviamente, un sábado por la noche no voy a ir andando por una zona completamente desangelada, lloviendo y con tacones, así que ayer, como siempre que voy un poco lejos, cogí el urbano, por eso de poder tomarme lo que me dé la gana sin pensar en las consecuencias. Para ir, ningún problema: puntualidad, buen servicio, parada frente a la puerta del bar en el que había quedado, todo perfecto. Pero para volver, ¡oh, sorpresa!, ayer era festivo y el servicio de línea regular terminó a las diez y veinte. ¡Y no había servicio nocturno!

No me puedo creer que en una capital de comunidad autónoma, con su buen cuarto de millón de habitantes y barrios cada vez más alejados del centro, se pueda dejar a toda la población sin servicio de autobuses desde las diez y media de la noche hasta las ocho de la mañana siguiente durante tres largos días. Me importa tres pepinos que ayer fuera festivo, ayer era sábado y, como tal, día de farra. Más farra aún, porque sabes que tienes todo el domingo para recuperarte y el lunes para hacer lo que normalmente haces los domingos, así que la gente saldría hasta tarde. No se pueden poner anuncios sobre seguridad vial, avisar a la población de los peligros de conducir bebido, y luego dejarles a su suerte y no darles un servicio asequible que pueda llevarlos de un lado a otro.

Por suerte para mí, mientras esperaba al autobús que nunca llegó me encontré con una chiquita que también iba para el centro, así que cogimos un taxi entre las dos (previa llamada, claro, porque Vitoria es la única ciudad del mundo en la que no puedes parar un taxi por la calle). Menos mal que nos dividimos la tarifa, porque la gracia nos hubiera salido por ocho eurazos del ala. Huelga decir que la próxima vez que vaya a dar una vuelta en festivo, no me quedará más remedio que llevar el coche porque mi sueldo no da para taxis a ese precio.

Señor alcalde, mucho tranvía y mucho niño muerto, pero como todos los servicios de transporte público tengan los mismos horarios, muchos bares de según qué zonas de Vitoria van a tener que cerrar (daba pena ver en el que estábamos, que suele estar lleno, vacío a las diez y media de la noche porque todo el mundo se había tenido que volver al centro). Por no hablar, claro, de los accidentes por conducir borracho o los problemas de aparcamiento en el centro. Los días festivos también se sale, sobre todo si es un puente, y si es sábado más aún. Seamos por fin la ciudad que queremos ser y dejemos de hacer las cosas a medias, por favor. Que no me extraña que nos tomen por tontos en Bilbao.

Friday, December 05, 2008

Sociograma

Hoy hemos hecho un sociograma en clase. Para el que no lo sepa, se trata de dar a los chavales una tanda de cuatro preguntas sobre sus relaciones con los demás compañeros, del tipo de "con quién te gustaría sentarte en clase y con quien no", "a quién elegirías para trabajar en grupo en clase y a quién no", "con quién formarías equipo en gimnasia y con quién no", etc. Los resultados sirven para hacerse una idea de quién es el alumno que está marginado en clase -si es que hay alguno-, quién es el más popular, a quién consideran los demás un buen estudiante, etc. Una manera estupenda de entender las dinámicas de clase y poder trabajar para mejorarla (¡por fin he encontrado algo que hacer en la optativa a religión!).

Como siempre, la sinceridad de los chavales la deja a una anonadada. He confirmado que uno de mis alumnos es impopular (seamos políticamente correctos), pero también he descubierto una oveja negra de la cual no tenía conocimiento. Una niña ha elegido en el equipo de gimnasia a nuestra alumna de educación especial porque "nadie la elige por ser diferente". Los chicos prefieren jugar con los chicos porque las chicas no saben jugar a fútbol o no se esfuerzan lo suficiente, y las chicas no quieren jugar con los chicos porque se pican con facilidad y siempre les están gritando y diciendo lo que tienen que hacer. A un chico le cae mal la mitad de la clase, y, por supuesto, él también cae mal a esa misma mitad. Un niño ha tenido serios problemas a la hora de elegir aquellos con los que no le gustaría trabajar, y se ha esmerado en especificar razones técnicas (tiene mala letra), apuntillando entre paréntesis que "es muy majo y me cae muy bien". Casualmente, es el niño al que todos quieren en sus equipos y con quien todos quieren sentarse. Pero la mejor ha sido una de las niñas más populares de la clase (según el sociograma y a ojos vista): no me sentaría con x porque estuve sentada con él el año pasado y pega mocos debajo de la mesa.

Nunca había hecho un sociograma, y la verdad es que me ha encantado la experiencia. Estoy deseando ver los resultados "oficiales" para poder ponerme a trabajar en ello. Una de las cosas que más ilusión me ha hecho: el niño que siempre juega con las niñas, el más afeminado y el más sentido es uno de los mejor aceptados en la clase (menos en deporte, que es "muy malo jugando al fútbol y no se esfuerza lo suficiente").

Me gusta mi clase de este año, sí señor.