Friday, June 26, 2009

Descanse en paz


Se ha muerto Michael Jackson, y me parece increíble. No sé por qué, la verdad, no era mi personaje favorito ni alguien a quien siguiera, pero parecía inmortal. Michael Jackson, el rey del pop. Es el fin de una era. Muere la persona, empieza el mito. Hay tanto de él que ya nadie sabrá...

Me da pena. Madonna dice que no ha dejado de llorar desde que se enteró. Yo no pienso derramar una lágrima -las guardo para lo que de verdad me importa-, pero me da pena. Es triste que se mueran personas que llegan a tanta gente. Aunque su vida valga lo mismo que la de un niño que muere de malaria en África.

Descanse en paz. Una pena, oye.

Wednesday, June 24, 2009

Curso final

Se ha acabado el curso (para los niños, para mí todavía no). Se acaba con un regusto agridulce, ganas de terminar con una clase de gallitos y a su vez pena por no volver a verlos. No creo que el año que viene siga en el centro. Me alegro de no tenerlos en sexto, pero me da pena dejar a mis compañeros de trabajo. En dos años se hacen muy buenas migas.

Hoy han venido a la ikastola los del año pasado, esos a los que me gustaría no haber tenido que decir adiós. Uno de ellos estaba tan alto y tan cambiado que me ha costado reconocerlo, pero en cuanto ha abierto la boca y me ha dicho con voz de barítono que les avise a qué centro voy el año que viene, me ha demostrado que por dentro sigue siendo el mismo osito de peluche (con aspecto de fiero león, eso sí). Una antigua alumna puede que repita curso (conmigo iba justa, por más que se esforzara) y los demás han aprobado todo. Dicen que les ha parecido más fácil que el año pasado. Es que yo meto mucha caña (palabras suyas, no mías).

El año que viene espero dar inglés, aunque lo veo difícil. Estoy cansada de ser tutora, de todo lo que implica tener una clase a tu cargo. Cuando das inglés sólo te encargas de tu clase en el momento de dar clase; si eres tutora, son tuyos a todas horas, hasta cuando están con los específicos. Estoy harta de padres. Estoy harta de notas y de actas varias. Quiero divertirme en clase. Quiero cantar y ser la profa guay que les da un respiro de la pesada de la andereño.

Ahora, a disfrutar del verano y del solete que asoma estos días. Las notas aún no han llegado y no me pienso poner a estudiar sin saber seguro que he suspendido, pero me temo que me espera una amarga sorpresa. Me da igual. Ya (casi) todo me da igual. Voy a disfrutar de todo cuanto pueda. Estoy cansada. Necesito cargar pilas para meterme tanta caña como este año en septiembre. Estoy contenta con todo lo que he hecho, pero se ha llevado una parte de mí. Ahora, a disfrutar.

Que ya toca.

Monday, June 15, 2009

En la pelu

El otro día hice un test en Facebook que me dijo que tengo mi lado femenino muy desarrollado, así que hoy he decidido hacer algo muy de chicas y me he ido a la peluquería. Como andaban muy justos de personal y había que esperar mucho, me he entretenido leyendo revistas; he evitado la Cosmo al principio, pero luego me han sentado para que calara el tin... o sea, el baño de color (que yo canas las justas, oiga) y me han acercado la maldita revista.

Odio la Cosmopolitan. Parece mentira que sea una revista hecha por mujeres para mujeres. En la hora que habré estado leyendo, se me ha bajado la autoestima a los pies. Necesito exfoliar todo mi cuerpo (a punto he estado de copiar las recetas de los exfoliantes caseros, pero no tenía boli a mano), y empezar a usar pero ya mismo crema antienvejecimiento-antiarrugas-antiflacidez, o a estas alturas, pasarme directamente al botox. No tengo pareja, pero visto lo sorprendida que me he quedado con su artículo "sorpréndele en la cama" o similar, no sabría satisfacerle en lo más mínimo. Tengo que empezar a visitar eventos culturales para ver si pillo a maromos buenorros intelectualoides, que deben abundar en los museos y en las exposiciones de fotografía. He de hacer la dieta Atkins, o la zona, o una cuyo nombre no recuerdo pero no te permite comer más que cosas verdes. No voy a suficientes conciertos. No presto suficiente atención a la cantidad de arrugas que tiene mi ropa. No me expongo lo suficiente para cazar a un buen partido. Eso sí: sé cargar la batería del coche (el único artículo útil en toda la revista, aunque insultante, porque nosotras también podemos entender de mecánica, no va en el cromosoma Y). Pero no tengo pinzas para hacer el puente, así que necesito parar a un tío buenorro para que me las preste. La cosa es pillar cacho quieras o no.

He salido deprimida de la peluquería. Monísima con mi corte nuevo, pero deprimida. El test ese debía estar mal, porque yo de femenina tengo poco, o al menos de Chica Cosmo. No me extraña que haya bulímicas. No me extraña que haya mujeres a las que sólo les preocupe su físico. El mercado está lleno de revistas donde lo único importante parece ser acertar con el bikini que mejor te siente y cazar al mejor partido posible. Claro que, para demostrar lo bien que te puede sentar el bikini de marras, te ponen a una modelo de cuarenta y cinco kilos que no ha visto un bistec en condiciones más que en fotografías al lado de un maromo de esos que sólo salen en las revistas y llevan más maquillaje que Rociíto el día de su boda. Muy realista, vamos.

Reivindico revistas de mecánica en la peluquería. Revistas de divulgación científica, de decoración, de arquitectura. O cómics. O tebeos. Pero no más Cosmos. Por favor, peluqueros del mundo, tened compasión. Por todas las mujeres a las que no les importa no llevar tacón a trabajar. Por todas aquellas a las que no les importa pillar cacho en la gasolinera, sino echar gasolina. Porque una mujer es más que un culo y unas buenas tetas.

Porque nosotras lo valemos.

Sunday, June 14, 2009

Domingo

Domingo bochornoso, de esos que amenazan tormenta y en los que tienes que tener todas las ventanas de casa abiertas para que haga un poco de corriente. Es el primer día en meses que no tengo una lista de cosas que debo hacer; simplemente estoy llenando mi tarde con lo primero que se me ocurre, tratando de recordar qué hacía yo antes de ponerme a estudiar. El año que viene habrá menos asignaturas, no puedo seguir a este ritmo cuatro años más.

Pronto empezaré a escribir. Hoy probablemente no, pero esta semana quiero idear una rutina en la que la escritura tenga cabida. Escribiré para mí, porque ahora mismo no puedo pensar en abrirme a los demás. Escribiré ficción, porque si escribiera sobre cómo me siento no podría escribir. Quiero hacerme reír a mí misma. Quiero olvidarme de que ahí fuera la vida de algunos es una mierda.

Este blog se está convirtiendo en un diario, y yo no quería que ocurriera eso. Espero volver a incluir visiones distintas, detalles que observo, quizás algún cuento, algo que aporte algo a alguien, en lugar de un montón de sandeces que no le importan a nadie. Algún día volveré a la normalidad. Espero. Creo. Joder, no sé qué significa volver a la normalidad y, la verdad, no sé si quiero...

Gracias a todos los que seguís ahí.

Friday, June 05, 2009

Recta final

El lunes empiezan los exámenes (los míos, los de los niños son todas las semanas). Tengo sustituta y me voy a pasar la semana estudiando y examinándome; cuando vuelva, quedará semana y media de curso con los monstruos y hasta finales de mes para terminar el papeleo y arreglar las clases. Ya no queda nada.

Tengo ganas de acabar. Tengo ganas de tener tiempo para mí, de aprovechar los días que parece que por fin quieren salir buenos. Quiero pasear, leer, ordenar la casa... Y quiero escribir. Nada concreto, sin aspiraciones, pero escribir, porque llevo desde abril sin hacerlo y siento el mono. Pero ahora no puedo. Ahora tengo que concentrarme en lo que importa. El lunes... El lunes hablamos con la oncóloga. Las noticias solo pueden ser buenas dentro de lo malo. Luego me examino. Adivinad cuál de las dos cosas me ha dado cagalera (perdón por la ordinariez).

Hoy toca cervecita con las amigas y desconectar de todo. El día está nublado pero aún tolera una camiseta con la cazadora por encima, al fin y al cabo esto es Vitoria y aún no estamos a cuarenta de mayo. Mañana me doy fiesta, y pienso ir a una librería a hacer una lista de títulos que quiero comprar, que tendrán que esperar a julio porque este mes les he dado una buena hostia a mis ahorros. Creo que me voy a enganchar a la saga Millenium, porque he terminado con Las chicas Gilmore y quiero tener una nueva adicción que me permita no pensar. El domingo vuelta a empezar. Y mientras, mi cabeza bulle con cosas, porque si la dejo vacía se llena de temas que prefiero no tratar, que prefiero apartar a una esquina e ignorar mientras me dejen.

El gato está dormido. Le voy a despertar.