Tania es una pitufilla que cumplió siete años en febrero. Si tuviera que describirla con una sola palabra, sería "burbujeante". Toda ella es vida, toda ella energía. El primer día de clase con ella, casi me da un infarto. Este año estoy deseando que me toque su clase para verla.
A Tania le encanta el inglés. Lo disfruta como la enana que es, intenta hablarlo constantemente, con su media lengua y toda su buena intención. Su clase no es una clase que sepa estar quieta y escuchando, hay que mantenerlos entretenidos todo el rato, y ella es el mejor ejemplo. Allí todo son juegos, algo que les haga hablar. Y Tania es, hablando mal y pronto, la puta ama.
Ayer terminó la clase y ella se fue a la puerta para esperar a su tutor. Se me quedó mirando mientras yo recogía las cosas con esa cara de pilla que tanto me gusta y sonrió.
-Ruth, come here (gesto con dedo incluído).
-Okay. (Voy hasta ella.)Yes, Tania?
(Tania me coge de la bata.)
-This is fabric?
-Yes, Tania, this is made of fabric. (Hemos aprendido los materiales de las cosas.)
(Me coge del pelo.)
-This no fabric.
-No, this is hair. It's on my head. (Estamos dando el cuerpo.)
-Okay. Goodbye.
No es Shakespeare, no va a ir a la universidad el año que viene, no le sirve para aprobar ningún examen. Pero se comunica. Y habla. Y le gusta. Estaba probando su capacidad de comunicarse con alguien, y lo consiguió. Y a mí, que la veo sólo dos horas y media a la semana, se me caía la baba cual madre orgullosa, así que no me quiero imaginar cómo les tendrá en casa.
(Voy a advertirle al tutor que si un día no la encuentra me la he llevado yo...)
1 comentario:
Ruuuuuth, ke yo kiero ir a clase contigo!! como alumnaaaa!
zorionak andereño!
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