Con eso de los recortes y lo de que cuando veas las barbas de tu vecino cortar (nunca mejor dicho) pongas las tuyas a remojar, y a pesar de que -en teoría- tengo el trabajo asegurado para el resto de mi vida, estos días me he puesto a pensar en qué me gustaría ser si por cualquier cosa no pudiera ser profesora. Y, ya puestos a pedir, me he puesto a pensar en qué línea de trabajo de esos que se gana un porrón y medio me gustaría especializarme.
Por ejemplo, podría ser abogada. Pero no de esas de oficio ni de las que defienden a las aseguradoras de coches, sino una de esas que gana una pasta gansa, como los de Suits, que me puse a ver la serie porque salía Zöe Washburne, digooooo, Gina Torres, y resulta que ahora quiero ser parte del mundillo de los abogados de alta gama. No sé si será porque todos los abogados están buenos, porque la jefa mola un huevo (para eso era la segunda de a bordo de Serenity, no te jode) o porque hablan de fianzas de millones de dólares y se apuestan diez mil dólares a ver quién se come antes un perrito caliente con la misma facilidad que yo apuesto media pela en situaciones arriesgadas. Pero luego me he puesto a pensar que qué pereza, empezar una carrera de cero (y tendría que ser en Harvard, que no vas a hacerla por la UNED si tienes intención de ganar millones, con el frío que hace por allí, quita, quita), y qué coñazo, lo de "protesto, señoría", todo el rato buscando antecedentes, con tacón y minifalda y quitándote a los moscones de encima... No sé, no termina de convencerme, aunque tengo que reconocer que el pisito de Harvey mola mazo.
Si no quiero volver a la universidad a empezar de cero, siempre puedo subir un peldaño en lo mío. Por ejemplo, meterme consultora, como Don Cheadle y mi queridísima Kristen Bell en House of Lies. La rama iba a ser distinta, porque trabajaría en educación (haberlos haylos, los he visto, existen, "consultan" en colegios para intentar mejorar los resultados de los chavales) y, aunque no es lo mismo, también ganan una pasta queloséyo. Pero luego me he acordado de cómo odiábamos a los nuestros en King City y de cómo los poníamos a parir por la espalda, y qué queréis que os diga, yo quiero un trabajo donde al menos una parte no me odie. Así que fuera, consultora tampoco.
¿Y escritora? Algunos escritores son millonarios, ¿no? Mira Castle, o mejor, mira a los escritores invitados que han llevado a Castle. Porrochocientos millones gana el Patterson, creo que se llama, o puede que me esté confundiendo. Dejémoslo en King. J.K. Rowling. Qué coño, me conformo con ser Elizabeth George, que millonaria no sé si será pero lleva casi treinta años en esto, así que mal no le irá. Y esa era profesora antes de ser escritora. Pero me da a mí que convertirme en un King o en una Rowling iba a ser casi más difícil que colarse en Harvard a los treinta y seis y conseguir trabajo en una firma de alcurnia.
Siempre puedo seguir con filología inglesa, que ya la tengo casi hecha, y hacer algún máster en adquisición de lenguas, o un doctorado, o un postgrado. Eso te tiene que hacer millonaria fijo, como a ese que... Cómo se llama... El que salía en aquella que... No, ese no era, uno que... O no, su hermano. Bueno, da igual. Que me quedo de maestra, vaya.


1 comentario:
ABOGADA NOOOOO...ni se te ocurra...en las series los penalistas llevan casos interesantísimos...aquí en España los penalistas famosos llevan los temas de la corrupción urbanística del PP, gurteles y demás...el resto de penalistas llevan temas de pequeñas estafas, robos, algún altercado o riña...navajeos de baja estopa...o temas de drogas...en fin nada que ver con la tele...Además en España los abogados más famosos son los que llevan temas mercantiles y asesoramiento de empresas...¿por qué será?...
Mejor la filología...yo sueño con poder dedicarme a escribir y estudiar antropología y dejar la abogacía, que es un mal vicio...así que te acompaño en sueños...
Besos y sigue soñando...
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