Vuelta a la rutina poquito a poco, paso a paso. No todas las rutinas se mantienen, no todo sigue igual. Fuera el viento sopla más frío que hace quince días y el sol parece calentar menos, o quizás sea que el nuevo curso me deja fría. De momento, las tardes siguen siendo largas, pero se acortarán pronto. Llueve, luego sale el sol, luego vuelve a llover, y ya no sales de casa sin el paraguas porque sabes dónde vives y para qué arriesgarte. Pero al menos aún queda día para andar, tomar un café tranquila o comentar las jugadas del día anterior. Pronto caerán las hojas, sí, pero el suelo aún está limpio. El otoño es mi estación favorita. Si no fuera porque llueve tanto, sería perfecta.
Y el año avanza, lento pero sin pausa, hacia su inexorable final. Esperaremos en la meta. Esperemos esperar.
2 comentarios:
Los maestros sois gente afortunada. El resto de los mortales, es decir los que no somos maestros ni casta, hace días que entramos en la maldita rutina.
En fin, que te pincho porque sé que te gusta eso del magisterio
Que septiembre no es un mes sino un estado de ánimo lo demuestran estas letras...me ha encantado.
Besos y buena vuelta...
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