
Ya no más excusas. Nunca he tenido una válida, pero desde luego las de no tengo tiempo, no tengo conexión a internet o no me apetece escribir en esa patata a la que llamo ordenador ya no me valen. Tengo ordenador nuevo, portátil, como el de cualquier profesional del gremio, y con un teclado que hace volar los dedos. Llevo una semana sin escribir una sola palabra y viene otra más en la que poco voy a hacer, pero no será por no tener una fantástica máquina a mi entera disposición.
La semana que viene va a ser movidita, y pronto tendré que empezar a tomarme en serio lo de la mudanza, pero luego prometo ponerme formal y recuperar mi rutina de una hora al día, a ver si ocurre alguno de esos famosos milagros. Espero hacerlo cuando vuelva a Vitoria y me levante a las cinco de la mañana, incapaz de dormir por el famoso "jet lag". Entonces escribiré historias que tengan que ver con California, igual que aquí escribo cosas que tienen que ver con Vitoria. Una vez leí una entrevista a un autor que decía que sólo podía escribir sobre lugares de los que ya se había ido, así que supongo que no soy tan rara.
Voy a seguir curioseando en las entrañas de este artefacto, a ver si descubro qué demonios he hecho mal y por qué me echa del Word (no es un buen comienzo...).
2 comentarios:
Hola, Ruth.
Suerte con la mudanza y a ver si esas historias sirven para estrenar tu ordenador nuevo.
Yo soy escritora y quiero denunciar publicamente a Ruth por plagio. Soy yo la que lleva al menos media docenas de historias comenzadas y guardadas en el baúl de los recuerdos, soy yo la que piensa que a nadie le va a gustar, que nadie lo va a leer, soy yo la que me tiraría por la taza del water junto con el agua del vaso y tiraría de la cadena - tengo que pensar en como hacerlo - Total, que es como mirarme en el espejo. Y te asuguro, Ruth, que no sales favorecida.
Quiero tener 11 años y llamarme Lucía. Y tener su fuerza, su autoestima, su valentía, su talento.
Quiero ser todas, menos yo. Y sin embargo sin mi, ninguna de vosotros sois nada - para mi -
Vendo/alquilo con opción a compra, un cerebro brillante, saturado de ingenio, de poesia, de belleza pero cargado de soberbia, de prepotencia y de desprecio hacia mi pobre cuerpo que sin embargo lo alberga, lo cuida, lo mima y lo venera. Condicion sinequanon, que el cuerpo que lo compre sea estupendo. Una portada de ELLE le convendria.
También lo cambio por uno de encefalograma más plano y placentero. Algo asi como una mar en calma, una brisa dulce y pausada, un campo de narcisos y botones de oro, algo así...
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