NaNoWriMo

Últimamente apenas escribo, y lo que escribo es demasiado personal para ponerlo en el blog. Tampoco es que sean mis memorias ni nada parecido, pero es un proyecto que tengo entre manos desde hace años y que nunca me convence, nunca creo hacerlo bien. Escribo, reescribo, borro y por fin lo dejo, siempre sin terminar, rendida ante el hecho de que nunca voy a poder expresar lo que quiero de la manera que yo quiero.
Pero eso se acabo. Noviembre es el mes de "escribe una novela en treinta días". Si os pasáis por la página www.nanowrimo.org, veréis una curiosa iniciativa de algunos escritores estadounidenses que se van a olvidar por un mes de la perfección para lograr cantidad. Cualquiera puede inscribirse y creo que también está en castellano. A partir del uno de noviembre (o sea, hoy, siento el corto aviso pero yo me enteré ayer), cada participante debe intentar escribir 50.000 palabras (unas 175 páginas) antes de la medianoche del 30 de noviembre. Lo mejor: que nadie tiene por qué leerlo -aunque se puede subir la novela y dejar que otros participantes la lean- y que no pasa nada si no se consigue.
Yo me he apuntado. No creo que vaya a escribir 175 páginas en treinta días cuando llevo meses sin pasar de diez, pero, aunque consiga escribir la mitad y sólo pueda aprovechar una cuarta parte de ellas, ya habré avanzado algo. Y me habré entrentenido con lo que más me gusta.
Animaos, puede ser divertido.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ruth:
Vaya, si eso no es novedad. Es lo que tardó Dan Brown en escribir El código da Vinci pero a él si le leyeron aunque la novela fuera un bodrio.

CAROLINA MENESES COLUMBIÉ dijo...

Le verdad, Ruth, es que no me anima escribir algo en treinta días, menos una novela entera. Imagínate, algunos de mis cuentos me tomaron meses y no me parecen definitivamente terminados. Creo que el trabajo de la revisión y el de la reescritura es fundamental para poder comunicar lo que realmente se quiere comunicar.

Besos

Ruth dijo...

Hombre, no se trata de terminar una novela en treinta días, sino de escribir un primer borrador que te guíe luego. Lo que yo he escrito hasta ahora, por ejemplo, me parece en su mayor parte basura, pero hay trozos e ideas que voy a poder aprovechar cuando revise. Estoy avanzando la historia sin miedo, con calidad cero pero va adelante; luego vendrá el largo y arduo proceso de revisión que me tomará mucho más de un mes (y de dos... y de tres...).