Me había prometido a mí misma no llenar este blog de anécdotas escolares e incluir más relatos y más temas relacionados con la escritura, que era para lo que fue ideado, pero es que no me puedo resistir. Permitidme este lápsus prevacacional.
Esta tarde, día previo a un puente, no tenía ganas de dar clase. Hemos intentado atacar el libro de euskera, pero tocaba gramática, y, si en todos los idiomas la gramática es un hueso, en euskera ni os cuento. Después de perderme dos veces y darme cuenta de que al menos cinco niños me miraban con ojos vidriosos y a mí se me caían los párpados, he decidido dejarlo, para gran alegría de la chavalería.
Ruth: En vez de seguir con el libro, me vais a escribir algo. Lo que sea. Tema completamente libre, la única condición es que sea en euskera.
J: ¿Puede ser una carta?
R: Te he dicho que sí, lo que sea.
I: ¿Una receta?
R: Que sí...
A (chaval con pendientes en las orejas que me trae música de Scorpions y Metallica a clase de plástica): ¿Y una carta porno?
R: ¿Una quééé?
A: Una carta porno.
Yo me quedo mirándole, sabiendo que es todo fachada, y le reto.
R: Vale. A ver si tienes valor.
Pero por el color de su cara, sé que no lo va a tener.
Una hora después, tras muchas risas y muchos "¡silencio, leñe, que aquí no hay quien se concentre!", todos han terminado y me piden leer los textos en clase. Van saliendo; escuchamos los cuentos típicos de los once años, una preciosa descripción de una amiga en un euskera impoluto que yo no tengo, un par de atentados contra la lengua que me hacen darme cuenta de que, me guste o no, tengo que dar esas clases de gramática, y una disertación algo cansina sobre la flora y la fauna de Euskadi que nos obliga a aplaudir ocultando un bostezo. La única mano que queda levantada es la de X., que me mira con cara de bueno. Lo que significa que está preparando alguna.
R: Vale, X., te toca.
X: Bueno, como has dicho que si nos atrevíamos podíamos hacerlo, yo he escrito una carta porno.
Carcajadas, caras rojas, ojos abiertos que miran en mi dirección. Yo mantengo rostro de póker, pensando en qué entenderá por porno un niño de once años. Asiento con la cabeza y X. empieza a leer. Sus compañeros y compañeras no pueden aguantar la risa -y todavía no ha empezado-, las lágrimas y la vergüenza. Todos están como tomates.
Querida Señorita Y:
Quiero hacer cosas eróticas contigo. ¿Cuánto cobras? ¿De qué sabores te gustan los condones? A mí de chocolate. Llámame y luego quedamos para hacer ñaca-ñaca. Tiene que ser más tarde de las siete, que tengo entrenamiento.
Sin más, se despide X.
Al César lo que es del César. Ha sido muy valiente leyendo la carta, pero le ha caído un puteo de narices por haberse pasado una hora para escribir cuatro líneas (tiene letra grande). Ahora, lo que me he reído con las caras de sus compañeros no se paga con dinero...
Ni qué decir tiene que ahora todos los críos quieren que los jueves sea día de escritura...
6 comentarios:
Bien por esa maestra... Besos.
Madre de mi vida cómo se las gastan los de 11 ahora...
Recuerdo, allá por 6º (debía tener yo éso, 11), el que se sentaba detrás de mí en clase de lengua me preguntó ¿sabes lo que es un condón? y yo le miré muy digna y le dije, claro, pero no se dice condón, se dice cóndor...
Ayyyyy inocenteeeeeeeeee
Ahí, con dos ovarios esa maestra!!! ^^ y caray el angelito!!
Maripuchi XD me da que a todas nos ha pasado algo así -a mí todavía me pasa, que a veces no las pillo y..., mi hijo mayor me da unas palmaditas en la espalda y me dice algo así como "aisss, patatita" que viene a ser "aisss mamá, que lo tuyo es síndrome de Alicia en el País de las Maravillas y si te encuentras al Lobo de Caperucita, hasta le invitas a un té y unas pastas.." y a mí no me queda más que decir... "se me hace tarde, se me hace tarde", mientras los cuatro relojes de mi casa marcan horas diferentes...
Besote Ruth, gracias por las sonrisas ^^
muy bueno, aunque deberías explicarles que para que sea porno de verdad tendría que haber sido más larga: que copie ñaca ñaca mil veces en la pizarra!
jejejeje
he encontrado tu blog de casualidad... saltando de enlace en enlace, y ya me he enganchado...
si es que los niños salen por donde no deben... la próxima vez, si te pregunta si puede ser una carta (o lo que sea) porno, dile que mejor sea erótica, a ver por donde sale, y luego nos cuentas...
un beso...
Hey! eso es lo que falta a muchos maestros de lengua, tener valor para explorar todas las posibilidades de la lengua, yo he pensado ( plagiando la idea de una maestro que tuve ) en permitir que usen "malas palabras" en sus escritos ( con la condición de que se justifique su uso, lo que implicaría investigar el significado concreto de esas palabras ).
Me ha gustado tu blog, creo que será enriquecedor para mi vida docente.
Saludos.
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