Aulas de dos años

Ayer los padres recibieron las cartas sobre la escolarización de sus retoños de dos años, donde se les explica el horario de la ikastola. Antes de llamar a la ikastola a preguntar, llamaron directamente a Lakua: EXIGEN comedor, horario completo, ludoteca antes y después de la clase y extraescolares. Quieren dejarlos en clase a las ocho de la mañana y recogerles a las siete de la tarde. Ellos, o los cuidadores, o los abuelos.
Lo siento, pero no conozco a nadie que trabaje doce horas. Una cosa es conciliación del horario laboral, y otra tener hijos para que te los críe otro. Si no puedes, no los tengas.

6 comentarios:

jose.etxeberria dijo...

Tienes toda la razón. La gente poco a poco va haciendo dejación de sus responsabilidades y ya sólo quiere la vida en rosa.
Y luego meterlos futbolistas o tenistas a los 16 años y vivir de ellos, claro.

Maripuchi dijo...

Entre una co... y la o...

Casuística por millares...
Lo mismo una familia necesita ludoteca antes ... otra necesita ludoteca después...

En cualquier caso, hay que pensar en los niños, pero también en las necesidades de las familias...
Se pueden poner restricciones como en las guarderías (aka escuelas infantiles) ... si hay ludoteca de mañana y comedor, no hay ludoteca de tarde .. si hay comedor y ludoteca de tarde, no hay ludoteca de mañana, etc etc

Si yo enviudara (que espero ser viejecita...), con mi horario de 9 a 13 y de 15 a 19 cuéntame tú cómo huevos concilio yo el horario de trabajo con el escolar...

He dicho.

Ruth dijo...

Tú lo has dicho: el que tiene una cosa, no tiene otra. Por la mañana o por la tarde, pero no todo, que es lo que quieren algunos. Si se quedan en la ludoteca, no se quedan en el comedor, por ejemplo. Lo público sólo tiene obligación de darte tus ocho horas de trabajo, no diez o doce.

Oscar Daniel dijo...

qué razón tienes.
a mi me da risa cuando los padres "exigen", cuando creen que los responsables de la educación de sus hijos son las escuelas y no ellos.

Luis Vea dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Luis Vea dijo...

Creo que a veces el problema no es de horarios sino de conceptos. Cuando una escuela se convierte en aparcamiento mal vamos.