Mañana tengo un funeral. No voy a ir porque vienen los fontaneros a ponerme la casa patas arriba, así que voy a hacer acto de presencia en el tanatorio esta tarde. Mi tío ha venido desde Sevilla. Mi tía (política, pero más amiga que tía) viene desde Donostia aún a riesgo de encontrarse con el ex al que no puede ni ver. Mis tías de Bilbao ya están aquí. Todos mis primos, tíos y familiares cercanos se van a reunir por primera vez en muchos años. Va a ser mi primer encuentro con algunas personas en los últimos tres lustros. Que se dice pronto.
Odio la muerte. No, mejor dicho, la temo. Es el fin de todo, el acabose, el hasta aquí hemos llegado, el aquí ya no hay más. Es dejar un vació enorme en la vida de mucha gente. Es que todo el mundo se junte para llorarte, por más que no te celebraran en vida. Odio esa falsedad. Si no nos hacemos caso cuando estamos vivos, ¿a qué viene la parafernalia de después? La primera reunión familiar del siglo, por más que lo hayamos intentado otras veces.
Y, sobre todo, no dejo de pensar en lo terrible que debe ser tener que desenchufar a una madre.
8 comentarios:
Pues ayer, cuando la chica se tiró desde la azotea delante de mi oficina, en las dos hora y media que estuvo el cuerpo tirado en la calle hasta que el juez ordenó el levantamiento, no acudió nadie a llorar. Pero me temo que tampoco te hubiera gustado.
Yo casi hubiera preferido que apareciese alguien lamentándose.
Debe ser tremendo, aunque es peor el sufrimiento... Yo no temo tanto a la muerte como al dolor.
Creo que es una de mis grandes fobias: Tengo un verdadero pánico a la muerte. Pero más aun... tengo un verdadero pánico a envejecer; y es algo que va asociado. Cada día chocheas un poco más, hasta que cada vez eres más consciente que sólo te queda una cosa por esperar en esta vida: Tu propio fín... el cual se acerca inexorablemente. ¿En que piensa una mujer de 80 años? Me niego a creer que se lo toma con resignación. Es dificil tneer que abordar estos temas... y más dificil pensar que es de las pocas cosas que en un momento determinado te tienes que plantear.
Pues yo, de momento, no le tengo ningún miedo a la muerte. En nuestra cultura la muerte es tema tabú, casi no se habla de ella, ni se profundiza sobre ella, por más que sepamos que es lo más natural del mundo, nos negamos a aceptarla. Pero no por no aceptarla va a desaparecer. Yo siempre digo que morir es como nacer, pero al revés. Antes de tu nacimiento no existes, despues de tu muerte tampoco existes ya. La muerte deja vacíos, y deja dolor. Pero el mundo esta en continuo movimiento, y mientras unos se van, otros llegan.
Sí, caotica. Pero a mi no me apetece dejar de existir. Ese es el problema. Si me dices que me reencarno, ó que me voy a Nirvana... yo encantado; firmo ya. Pero es que yo no recuerdo lo que había antes de que yo naciera porque NO EXISTÍA. Y eso es lo que habrá tras la fecha de mi deceso. Dejaré de existir. Y la sola idea me produce escalofrios. Yo eso no puedo aceptarlo tan facilmente
Cuando dejes de existir tampoco te enterarás de eso, asi que no encuentro la razón a ese miedo.
La inmortalidad... eso si que me da escalofrios
Por cierto jon, el nirvana no es un sitio al que se va, es un estado que se experimenta en vida según prácticas y creencias orientales. Lo de la reencarnación o la vida eterna... es cuestión de religiones y creencias, y como cada cual es libre de creer lo que quiera, nada te cuesta si asi te vas a quedar más tranquilo.
Publicar un comentario