Ya me estresaré mañana

La semana que viene tengo un examen que, de aprobarlo, significaría un título de traductora de inglés a castellano que me hace mucha ilusión tener. Los exámenes de la licenciatura se ven mucho más cerca desde este lado de las fiestas navideñas y aún no he terminado con el temario en todas las asignaturas. La casa necesita una limpieza a fondo, desinfección incluida. He vuelto al trabajo. Los niños han venido cargados de energía. Han empezado las rebajas.

Yo, por supuesto, me he ido de tiendas. Ya me estresaré mañana, me he dicho.

Pero no, me he estresado hoy.

Debería haberme dado cuenta hace mucho tiempo, y supongo que a nivel subconsciente ya lo sabía, pero no me gusta ir a comprar ropa. Sí, ya sé que soy un bicho raro -en tantas y tantas cosas-, pero no lo disfruto, menos aún cuando hace frío y no te apetece nada desnudarte en un cuartucho de un metro cuadrado en el que la cortina no te tapa del todo. Me gustaba ir de compras en California, pero ahí había menos factores a tener en cuenta a la hora de comprar: ganaba más dinero y no pagaba una hipoteca, así que el precio no era tan importante como lo es ahora; mi talla 42, que aquí equivale a la de una embarazada de ocho meses a juzgar por las únicas prendas que me entran, era de las más pequeñas allí; y no solo eso, aunque la talla fuera pequeña los diseñadores entendían que la mayoría de las mujeres lucen lorza fofa a la altura de la cinturilla y hacían la ropa acorde a los cuerpos de las mujeres, no al revés. Aquí no consigo encontrar nada que me guste (y que me pueda permitir, debería añadir) y termino estresada, con complejo de gorda, recordando el dineral que pago por mi casa y deseando haberme quedado estudiando, que ya es decir.

Así que hoy mi estrés se llama "mierda, no me he comprado nada y necesito un fondo nuevo de armario urgentemente porque la ropa que tengo ya está desgastada de tanto usarla"; el de mañana será "joder, tengo que terminar el esquema de este tema para poder repasar el vocabulario de alemán y mecagüen la profa que no me manda las redacciones corregidas". Pero eso será mañana, porque hoy pienso sentarme a ver Las Vegas con un té con limón en la mano y la manta sobre las rodillas, y meditaré tranquilamente sobre mi horario intensivo de estudio que me va a impedir escribir, pensar en nada que no sea la materia de estudio o hacer cualquier actividad que requiera mover el culo de la silla.

Señor, qué ganas de que llegue el 13 de febrero ya, leches.

5 comentarios:

jose.etxeberria dijo...

Yo también odio comprar ropa y te voy a contar mi último descubrimiento que me facilita la tarea: comprar en tiendas de segunda mano de Traperos de Emaús (no sé si los hay en Vitoria) Es ropa decente, barata, no hay colas, el trato es amable... te compras seis prendas por el precio de dos. Yo no le hago remilgos a la ropa usada. ¿Qué te parece una chaqueta de punto en perfecto estado por seis euros?
¡Pruébalo!

dsdmona dijo...

Acabo de llegar de intentar comprar algo de ropa. Necesitaba dos pantalones y el que no me hace bolsas está estrecho de caderas, así que me he venido cabreada por haber perdido la tarde quitando y poniendo los pantalones en vez de estar en casa calentita bajo la manta. Odio comprar ropa.

D.

PD:Suerte con los exámenes

Tana dijo...

Y vamos tres. Que me sumo a la lista, que tengo que comprar ropa porque la necesito pero ayer me fue imposible, para cuando tenga un rato ya no quedará mi talla -que es de las grandecitas y en según qué modelos se paran en la 44-46, y yo venga a rezar una más una más..., pero no cae- y esta vez será peor porque también me toca renovar sujetadores... uff, veis? Estresada y no he comenzado aún!!!! ><

Ruth dijo...

Uy, comprar sujetadores, qué pesadilla... Cuando aciertas con un modelo y una talla es en plan "póngame media docena, por favor".

Tana dijo...

Toooda la razón, eso haría sino fuera porque cuando al fin encuentro uno que me sienta decentemente..., a pesar de las rebajas, el precio se sale, así que al final... ahí, aguantando, hasta que realmente hay que ponerse manos a la obra, sniff! Deseadme suerte!! ^^