Caricias y mordiscos

Al gato le encanta tumbarse al sol. Se pone panza arriba y deja que le acaricie mientras se cuece bajo su manta de pelo y los rayos que entran por la ventana. Después de un rato de ronroneos, empieza a morderme la mano. Yo le dejo, hasta que me hace daño, y entonces le doy un cachete suave para que me suelte. No dura mucho; a los pocos segundos ya me ha vuelto a enganchar y me muerde de nuevo. Nuevo cachete, nuevo mordisco. Es la forma de decirnos que nos queremos.

El sol ha salido por fin. Hay más de veinticinco grados en la calle y a mí no me apetece salir de mi torreón. Fuera hay luz y calor, pero por dentro me siento helada. No estoy preparada. Hay cosas que una hija nunca debería oír sobre su padre. Van a ser unos meses muy largos y no estoy lista. No me da la gana.

El gato ronronea y me muerde. Tengo ganas de llorar.

5 comentarios:

dsdmona dijo...

Y eso nos hace ser débiles pero has demantenerte fuerte, nunca rendirte aunque todo lo demás te diga lo contrario... es hora de luchar, llora ahora todas tus lágrimas y luego fuerte, a por le toro...
Y si necesitas fuerzas extras sólo silba...
D.

Tana dijo...

Esas caricias me suenan -Balzac hace otro tanto-, y no sabe el bien que me hacen por eso, porque es un decirnos en silencio que nos queremos y que no estamos solos.
De lo otro no sé qué decir. Llorar no es malo, peor es guardárselo. Desahógate y luego..., ya sabes, estamos aquí. Un abrazo

b.a. dijo...

mi pregunta llega con un retraso de algo asi como tres años, pero no creo que esto tenga la menor importancia. en tu post "grupos de escritura" (21 de abril del 2006), preguntabas si alguien habia tenido alguna experiencia formando un grupo de escritura. actualmente, estoy buscando grupos de escritura, sobre todo online, pero no los he encontrado; al menos, no con unos pocos golpes de teclado en google. finalmente, has conformado tu grupo de escritura? sabes de algun grupo de escritura online interesante?

saludos,


ba.

bruno dijo...

ruth,
gracias por tu respuesta. quizas este encuentro un poco fortuito y tan diferido me incluya entre tus lectores.

saludos,

bruno

Jon dijo...

Pasar por esto a los cincuenta es ley de vida.
Pasar por esto a los 28 ó a los 33, simplemente es una putada.

Al menos he revivido el blog. Si es que el que no se consuela es porque no quiere...