Debilidad

Sí.

Lo admito.

Soy débil.

Tengo personalidad adictiva.

Cuando era adolescente, me dio por el baloncesto. Unos años más tarde, por Harry Potter.

(Sí, el mundo al revés, lo sé.)

Ahora me da por otras cosas. Pero no un poquito, sino mucho.

No puedo dejar las cosas a medias. Tengo que acabarlas. Sea un libro, una serie, o una colcha.

(Fíjate tú, que puedo dejar de escribir a la mitad de una novela. Eso, maldita sea, es lo único que puedo dejar a medias.)

Mañana por la mañana, me levantaré a las seis de la mañana. Dormida y con un café en la mano, encenderé el televisor. Y luego me iré a estudiar y a hacer un examen.

Estoy perdida.

Están Perdidos.

2 comentarios:

dsdmona dijo...

No sigo la serie, de hecho puedo decir "orgullosa" de que no he visto ni un sólo minuto pero tengo curiosidad por saber si te gustó, si te dejó indiferente o te cabreaste por como lo terminaron ;)

D.

Ruth dijo...

Pues no sé qué decirte. Lo cierto es que, artísticamente, fue precioso, y cerró el círculo de los personajes. Pero las dudas que se tenían sobre la isla y lo que había pasado siguen ahí, no están resueltas. Ahora, eso sí: la última escena, preciosa. Lloré como una petarda. En fin.