Verdades como templos aprendidas este año.


-Este año he aprendido que las babas de los niños de cuatro años tienen el mismo efecto en la piel que la baba de caracol, aunque creo que es igual de asquerosa (sobre todo ahora en invierno, que no tienes muy claro si es baba o parte del moco que le colgaba cuando te dio el beso).

-Una frase del tipo "Ruth, Ruth, two and one Imanol happy birthday" de boca de un niño de cinco años que señala un calendario, consigue que un día que había empezado regular termine siendo el mejor día del año.

-El contacto directo con niños cura los bajones de ánimo temporales mucho más rápido que cualquier antidepresivo. Y los efectos secundarios se limitan a catarros y virus compartidos.

-Esperar lo mejor de la gente suele provocar que la gente dé lo mejor de sí. Suele. Para todo hay excepciones.

-Levantarte una hora antes de lo que debes para hacer lo que más te gusta antes de ir a trabajar tiene efectos muy beneficiosos en el humor y tu perspectiva ante los problemas cotidianos.

-Pensar, cuando lees algo, "qué majo es este tío, vaya salidas tiene", y tardar cinco segundos en darte cuenta de que a "este tío" lo has creado tú y esas "salidas" son las tuyas, es, sin duda, una de las mejores sensaciones del mundo.

-Saber que el año que acaba ha sido redondo y que el 2012 tiene visos de seguir por el mismo camino provoca brotes inesperados de gritos, bailes y alegrías varias. Con o sin compañía.

1 comentario:

Crizagloss dijo...

Yo también creo que el contacto con niños acaba con los bajones de ánimo, depresiones y demás "desequilibrios".
Imagino que ese personaje tan majo es Alan ( o Mike). Me alegra mucho que estés tan emocionada con ellos. Son geniales, y lo sabes (que es lo mejor jajaja)
Me encantan las personas que encaran el año nuevo con ese optimismo, en serio. Últimamente son todo quejas a mi al rededor, se agradece esa visión tuya.Yo también creo que vas a tener un buen año. un abrazo