En busca del coche perfecto
Me he comprado un coche.
Así dicho parece uno de esos comentarios que la gente anuncia en Facebook o en twitter, y que una lee con cara de "¿y a mí qué me importa?", pero permitidme que elabore: me he comprado el coche yo sola. Mujer, soltera, treinta y seis años, comprando coche.
Aquí se esconde una historia. La oléis, ¿verdad?
Durante dos meses he conocido a todo tipo de vendedores y vendedoras, y he llegado a la conclusión de que para vender coches antes tienes que haber vendido tu alma. El que no me hablaba de lo bonita e imprescindible que era la equipación más cara, lo guay que era tener bluetooth y qué cómodo el volante de cuero (pasando por encima la información sobre nimiedades, como el gasto de gasolina o que ese modelo en concreto no tenía garantía, y lo de los CV a quién le importa), intentaba colarme una financiación que ni que yo fuera una Koplovitz, o venderme un coche de dos años a precio de nuevo y decirme que era "un chollo, un chollo, no vas a encontrar algo así en ningún sitio". Todos, por supuesto, se dedicaron a meterme prisas porque "esta oferta se acaba en junio y luego sube el IVA y vas a tener que empeñar a tu primer hijo para poder pagarte el coche, y verás tú luego". A la semana de empezar, ya estaba agotada.
La "mejor" vendedora, sin embargo, fue la del coche que más me gustaba y que al final no compré por culpa suya, por gilipollas y por intentar engañarme. Era una chica joven, o al menos se las daba de ello, y en cuanto me vio empezó a tratarme como si yo fuera coleguilla suya en lugar de una clienta, lo que ya me dio mal rollo. Me estaba haciendo el presupuesto cuando en una de estas se gira hacia mí y me suelta, con toda la naturalidad del mundo:
--Buf, es que no veas, esta mañana he estado en el ginecólogo y me ha dejado hecha polvo.
Yo, que tengo problemas de oído, me incliné hacia delante pensando que no la había oído bien. Era imposible que la hubiera oído bien.
--¿Perdón?
--Que he ido al ginecólogo y me ha dejado hecha polvo. Tengo confianza con él y eso, pero es que madre mía, qué cosas me hace. Uy, mira, ya está aquí el coche, vamos a probarlo.
En este punto, como comprenderéis, yo quería huir como la cobarde que soy, pero al final me monté con ella en el coche y escuché la vida y milagros de su hermana, que había conocido a un chico a los cuarenta pasados y estaba encoñadísima (palabras textuales de la chati) y era muy divertido verlos juntos. Me habló del chico, de las tierras que tenía, del braguetazo que había dado su hermana. Y después de aparcar el coche vino el intento de colarme el de dos años, asegurándome que era el mismo modelo que el que acababa de probar (ni de coña, como vi más tarde) y tratando de convencerme de que "con 110 CV no vas a ninguna parte, cógete el 130, mucho mejor, dónde vas a parar".
Salí corriendo de allí como alma que lleva el diablo.
Al final le compré el coche al único vendedor que escuchó lo que le estaba pidiendo desde el principio: quiero un coche ajustado de precio. Él fue directo al ordenador y ni me preguntó qué equipamiento quería; me hizo el presupuesto con el interior más sencillo y en blanco, que era el más barato. Tras probar el coche, prácticamente le dije que le quitara la etiqueta, que me lo llevaba puesto. Creo que el pobre no ha vendido un coche tan rápido en su vida, y sé que podía haber arañado más el precio, pero ya estaba hasta las narices. Al hombre le alegré la tarde.
Aquel mismo día recibí ocho llamadas que no contesté y un email de la chica del otro concesionario para ver si quería ir a probar el coche de dos años. No sé si todavía me estará esperando, preguntándose qué ha hecho mal con alguien a quien tenía en la palma de la mano y que le hubiera comprado el último modelo si le llega a rebajar mil euros.
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3 comentarios:
¡La leche!
Por un momento pensé que era el de la foto. Aunque vete a saber, mucha cosa no tiene y el interior no se ve.
¡No me digas que es ese!
¡Ja, ja! No, el mío es blanco ;-)
Es absolutamente agotador...te comprendo...nosotros al nacer el nene tuvimos esa "experiencia" hace unos dos años...pero lo que hicimos fue buscar precio de un modelo que nos gustó...y aún así...a-go-ta-dor...así que enhorabuena...
Besos
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