B. es una niña que tiene muy claro lo que quiere de la vida. Tiene casi doce años, está en sexto de primaria y ya sabe que lo suyo no es estudiar, que nunca va a ir a la universidad y que en cuanto la ley le deje va a ir a trabajar con sus padres y sus hermanos al mercado. Su sueño es ser camarera, o eso dice; pasa las tardes en “el culto”, sirviendo bebidas a su familia y a los miembros de su comunidad, y quiere repetir curso porque así se queda un año más en el cole con su amiga, que está en cuarto. Tiene una mirada altiva que rara vez enfoca a los ojos de un adulto y no responde bien ni a las críticas ni a los regaños, pero cuando hablas con ella (hablar de verdad, no mandar, no un “B, te he dicho que te sientes bien, B por qué no has estudiado, B así no puedes seguir”) sonríe y se le ilumina la cara. Es la niña más guapa del colegio, un bellezón de pecas, ojos miel y melena eterna que a veces viene maquillada porque el día anterior llegó tarde de “el culto” y no le dio tiempo a lavarse la cara. Si le preguntas por qué viene pintada, te mira con expresión de “y a ti que te importa”, o te suelta un “porque me da la gana” que te deja sin respuesta. Su tutora la pone siempre de ayudante porque es la única manera de que participe en clase. Si no es un juego o una canción, no le interesa. Si no hay que dar palmas, pasa.
El otro día tuve que anunciar los ganadores de la adivinanza semanal que hacemos en el colegio. Ponemos una a la semana, alternando el euskera y el inglés en un intento de que los chavales se piquen con dos idiomas que no son suyos. Yo saqué los papeles del buzón y traté de coger uno al azar, pero es difícil ser profesora y hacer nada al azar. La primera respuesta que cogí era incorrecta y no pude darle el premio; la segunda, aunque correcta, era de un niño que lo tiene todo y que todo lo hace bien, y no me apeteció que ganara también esto, ya lo siento. La tercera respuesta era de B. Anuncié su nombre por megafonía y le dije que bajara a dirección para recibir su premio, todo en inglés. La vi venir, bajando las escaleras despacio y mirando a uno y a otro lado, una amiga a su lado. La vi parar a un profesor y preguntar qué tenía que hacer para recoger su premio. Y, por primera vez desde que la conozco, la vi insegura cuando llegó a mí, azorada, nerviosa. Me di cuenta de que era la primera vez en su vida que B ganaba algo. Quizás era la primera vez en su vida que participaba en algo. El premio (ridículo, infantil, tonto) fue lo de menos. Había ganado ella.
B no ha cambiado su forma de ser, ni es mejor estudiante, ni tiene más sueños que el de poder repetir para quedarse en el colegio con la gente que conoce, pero sé que al menos ese día fue feliz, aunque fuera por un rato. Y a veces con eso basta, porque la vida no deja de ser una suma de momentos, algunos malos y otros buenos. Ciertas personas tienen tal suma de momentos malos que uno bueno, por pequeño que sea, les puede alegrar un mes entero.
4 comentarios:
Quizá el Samuel Jonson que cita fuera ese hijo de un pubre librero que luego fue considerado gran crítico literario de la lenguan inglesa. Nada sabía y nada sé de él.
Me ha picado la curiosidad su desfiante "¿Sois capaces de mencionar a un escritor asiático que escriba en una lengua no europea?" (como no impone la condición de que sea un escritor apreciado o apreciable por su estilo, será más fácil dar con alguno...y mencionarlo)
Y sigue desafiando: "¿sois capaces de mencionar una mujer asiática, africana u homosexual que escriba en lengua no europea?"
Pues hoy, lunes de Pascua y festivo acá, me coge con tiempo para jugar a llevarle la contra.
Deme unos minutos.
管謨業, premio Nobel de literatura 2012, autor de "Grandes pechos amplias caderas" y de "El rábano transparente", entre otra scosas.
Un perfecto desconocido para mí, en chino y en versión traducida, pero ya se lo he nombrado.
عصمت چغتائی, escribe en urdú y es unaescritora apreciada en la India, según leo.
¡Je, je, no lo tiene fácil para comprobar si es cierto o me lo acabo de inventar! Como ya me he divertido (los incultos también reímos), le diré que a ella la nombran como Ismat Chutgai.
Agradezco sus provocaciones.
Ay, San Google, San Google, qué sería de nosotras/os sin él...
Deduzco que no ha leído usted a ninguno de los dos autores que menciona, ni siquiera en traducciones, por lo que no se puede decir que les conociera hasta hoy. El hecho de que se haya molestado en buscarlos le honra y me hace dar el rato que he pasado escribiendo este post por bien aprovechado: acaba usted de enseñarme algo. Gracias por el esfuerzo.
El Dr Jonson era, en efecto, un gran crítico de la lengua inglesa, lo que no quita para que fuera un misógino incorregible. Eso no le hace menor figura literaria, solo peor persona. La historia le juzga como lo primero, así que el resto de características de su persona son solo juicios subjetivos.
Reitero las gracias por su comentario. Las provocadoras también disfrutamos siendo provocadas.
¡Hay que buscar donde se puede, buena moza!
Y como me resulta simpatico ese bíblico Ruth, te dejo unas músicas de ronda.
https://www.youtube.com/watch?v=PQHbHbNXPSs
¡Hay que buscar donde se puede, buena moza!
Como me resulta simpático ese bíblico Ruth, unas músicas de ronda
https://www.youtube.com/watch?v=PQHbHbNXPSs
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