Odio este anuncio. Sé cuál es su intención, el de mostrar apoyo a las mujeres en general y en especial a las que sufren violencia de género, pero aun así lo odio. "Doy la cara por las mujeres valientes", dice la periodista de turno. "Por las que se atreven, por las que dan un paso adelante". No. Esas no necesitan que des la cara por ellas. Las que necesitan que den la cara por ellas son, precisamente, las cobardes, las olvidadas, las que no se atreven, las que se esconden, las que no se ven, las que tienen miedo. Las que aguantan porque no tienen otro sitio donde ir. Las que no saben lo que valen. Las que no pueden. Porque las mujeres valientes, igual que los hombres valientes, saben sacarse las castañas del fuego ellas mismas y no hace falta que nadie dé la cara por ellas. Y viniendo de un entramado como el de Mediaset, que no es precisamente el adalid de la igualdad de género (no olvidemos que fueron los que trajeron a las Mamachicho), más sospechoso me parece.
Yo doy la cara por todas. Porque todas (y todos) hemos necesitado alguna vez que den la cara por nosotras.
1 comentario:
Amén. Besos, Ruth...
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