Remedios naturales contra el colesterol


Ya lo dice bien claro la cabecera de este blog: "De todo un poco y un poco de todo. Literalmente". Y, como últimamente estoy obsesionada con este tema, hoy me ha dado por escribir sobre todos los remedios naturales contra el colesterol que he ido encontrando estos días.

¿Y esto a qué viene ahora? Pues viene a que la semana pasada la médica me dio un susto de muerte cuando me dijo que tenía no solo el hierro bajo (de lo que suelo padecer, ¡qué bonito es ser mujer!), sino el colesterol por las nubes. Ella dijo "un poco alto", pero cuando vi la cifra me asusté, y comentándolo con gente que también ha sufrido del tema me dijeron que mis casi 250 de colesterol era como para acojonarse un poco. Me confesé ante la médica y le dije que últimamente estaba comiendo muy mal, con lo que la única receta que me dio fueron dos hojas con la dieta mediterránea detallada. "Confío en que la vas a seguir, así que no te receto nada". ¿Seguir? Se ha convertido en mi biblia.

No solo estoy siguiendo lo dicho a rajatabla (¿sabéis lo difícil que es ir de pintxos por Vitoria y encontrar alguno que no tenga ni jamón, ni huevo, ni morcilla?), sino que, además, he buscado en internet otras maneras de bajar esa espantosa cifra. Ya sé que lo que viene en la red no siempre es de fiar, pero entre lo que me han contado compañeras que consiguieron bajar el colesterol y lo que me ha dicho la médica, ya tenía un buen comienzo y una guía que me ayudara a encontrar más soluciones. Además, al ser todo natural, aunque termine no siendo bueno contra el colesterol estaré comiendo mejor, un poco de todo y a tope de vitaminas. Así que ahí va mi lista de remedios naturales, diciendo bien clarito de dónde me he sacado yo todo esto.


  • No comer grasas animales ni bollería industrial: Esto es de perogrullo, pero por si a alguien le cabía la duda, aquí va. La médica me advirtió, sobre todo, lo de la bollería industrial, y me ha prohibido todo tipo de embutidos (a excepción del pavo). De momento lo llevo bien, pero ya os diré dentro de una semanas cómo aguanto sin comer jamón del bueno. 
  • Añadir frutos secos a cada comida: Esto viene directamente de boca de mi médica. Me advirtió que los añadiera a la comida en lugar de picar a deshoras, que tampoco es cuestión de bajarse una bolsa de almendras mientras ves la tele. Una compañera que consiguió reducir el colesterol de cuajo me comentó que ella come nueces todos los días. También son buenas las almendras, las avellanas y los cacahuetes. Con lo que a mí me gustan los frutos secos, este ajuste no va a suponer un esfuerzo.
  • Aceite de oliva en cantidad: Que es bueno para todo. En la dieta que me dio también acepta el de girasol, pero para qué complicarse. 
  • Verdura y fruta, a saco: La fibra es muy importane en la lucha contra el colesterol, porque se lleva todo lo que no nos hace falta. Investigando un poco, las mejores verduras para bajar los niveles son la berenjena, la lechuga, la coliflor, el brócoli y las coles de Bruselas. Si no te gusta ninguna de estas da igual, come cualquier verdura en cantidad. 
  • Omega 3: De todos es sabido que el omega 3 es bueno para el corazón. Se encuentra en el pescado azul y en frutas como el aguacate, que está petado. Si tienes que elegir, mejor pescado que carne; en mi caso, como también tengo bajo el hierro, me tiro más hacia la carne y las lentejas, pero sin olvidarme de meter un poco de atún o salmón a la dieta. 
  • Añadir cítricos a la dieta: Esto ya entra en el saco del "me han dicho". Me lo comentó la misma compañera de las nueces, que ella toma un cítrico al día y es mano de santo. Me puse a rondar un poco por internet y encontré varias páginas que lo confirmaban. Sea o no sea cierto, como comer mandarinas y naranjas me encanta, no creo que me vaya a hacer daño. En muchas recomiendan tomar un zumo de limón al día, algo que yo no hacía porque tenía miedo a que facilitara la anemia. Parece ser que eso es un bulo, pero yo por si acaso limito el zumo de limón al pescado y a regar las mandarinas. Sí, sí: mandarinas con un poco de sal y zumo de limón, una merienda espectacular. Y si a eso le añades un aguacate y un puñado de nueces, tienes una bomba contra el colesterol y una estupenda ensalada de fruta con la que acompañar el pescado (pero no abuses si estás intentando perder peso, que el aguacate es pura grasa, aunque sea de la buena).
  • Té rojo: De nuevo, aquí entro en el mundo de la especulación, pero como el té rojo es bueno para muchas cosas, no creo que me vaya a hacer daño. Por lo que he leído, tres tes al día favorecen la bajada del colesterol. Yo no me veo tomando tres al día (bueno, quizás el fin de semana), pero uno al día sí que tomaré. No creo que vaya a ser muy significativo, aunque sumado al resto de los remedios... Quién sabe. 
  • Haz ejercicio: Otra vez: perogrullo. El colesterol es grasa, y para bajar la grasa hay que moverse. Sé que cuesta, sé que hace falta tiempo y tener ganas. Pero hay que hacerlo. Yo ya me he puesto como objetivo una media de 20.000 pasos al día (dicen que 10.000 son suficientes para mantener el colesterol a raya, pero digo yo que cuanto más mejor). También quiero hacer yoga y volver a retomar mis vídeos de ejercicios en Youtube. Ya os diré si lo cumplo.
  • Ajo: Hay varios estudios que demuestran que el ajo ayuda a mantener niveles saludables de colesterol, pero ojo, es a largo plazo. Es una buena manera de mantenerlo a raya cuando ya has hecho todo el trabajo previo y lo has bajado a niveles aceptables. Además, con lo bueno que está, es una de esas cosas que notaría mucho si me lo prohibieran. Mejor que sea bueno. 
Como veis, remedios para todos los gustos. No añado lo de los yogures esos especiales para bajar el colesterol, o las leches que defienden hacer lo mismo, porque para mí eso ya no es natural, está modificado para hacer una función. Lo ideal es comer sano, comer de todo y no abusar de nada, y moverse todo lo que sea posible. Tengo pensado volver a hacerme análisis en tres meses para ver si esto va a mejor (sobre todo lo del hierro, que me tiene agotada). Ya os contaré. Voy a ser la más sana del barrio, como que me llamo Ruth.

2 comentarios:

B L dijo...

Un apunte, aunque como comes carne tal vez no te es tan relevante... El hierro de las lentejas está en formato vegetal (no hemo) por lo tanto al cuerpo le cuesta asimilarlo, lo tiene que transformar, etc. La vitamina C favorece la absorción del hierro no hemos, por lo tanto es muy bueno tomar lentejas y zumo de naranja... El té o los lácteos perjudican esta absorción, por lo que mejor no tomar inmediatamente después de las lentejas... Saludos y a cuidarse

Ruth dijo...

¡Muchas gracias por tu comentario! Me han dicho lo mismo sobre el café, que impide la absorción del hierro, y yo soy muy cafetera. Lo tendré en cuenta cuando coma lentejas y verduras, aunque me va a costar un esfuerzo saltarme el café de después de la comida.