Vuelta a los orígenes


Últimamente estoy echando la vista atrás para ver de lejos esas metas que me puse en su día, esos sueños que quería cumplir a lo largo de mi vida, y evaluar de qué manera los he conseguido o cuántos se han quedado por el camino. Yo le echo la culpa a la crisis de los cuarenta (este año todo se lo achaco a ella, pero es que no me diréis que no es buena excusa), por eso de replantearte tu vida y centrarte en lo realmente importante. Lo bueno (y lo malo) que tiene que te guste escribir es que hay documentos escritos allí donde mires, ya sea en forma de diario o entradas en el blog, que te recuerdan en qué pensabas hace unos años, o qué querías tener hecho cuando llegaras a la edad que tienes ahora. No me ha hecho falta leer mucho para ver que me he descarriado.

Este blog empezó porque me gusta escribir. Lo abrí como un diario, un sitio donde descargar todas las ideas que me cruzan por la cabeza, y me ha servido de mucha ayuda. Aquí publiqué pequeños relatos, anécdotas de la escuela, tonterías varias que la gente agradecía más o menos. Nunca he tenido cientos de seguidores, nunca he sido popular, ni falta que hace. Pero últimamente he perdido el norte. Este blog se ha convertido en el saco donde todo cabe, y no era esa mi intención. Las últimas entradas hablan sobre el colesterol y maneras de aprender inglés. ¿Qué tiene eso que ver con contar historias, que es lo que a mí me gusta? Por eso he decidido volver a los orígenes. Volver a escribir, o a reescribir en muchos casos, volver a preocuparme por lo que pasa en el mundo (sobre todo de la literatura, pero habrá más cosas, porque soy curiosa), y centrarme en lo que debería haberme centrado: escribir, escribir y escribir. Con anécdotas, quizás, y chistes, sí, y tonterías, vale, pero sobre todo escritura. Porque es hora de perder la vergüenza ante la gente que me lee y que conozco en persona, que quizás no sepa muy bien de qué pie cojeo porque me da vergüenza decir que escribo, y decirles bien claro: ¿sabes qué? Mi anhelo más grande es publicar un libro y poder llamarme escritora, además de maestra. Ni siquiera quiero vivir de esto, solo ser leída. Y con esa excusa creé el blog, y con esa excusa (en busca de una popularidad mal entendida) el blog se descarrió.

Si todo va bien y no me puede la pereza, este blog migrará en los próximos meses. Mientras tanto, aspiro a escribir cosas que os sirvan, que os interesen, con enlaces que os puedan servir a todos aquellos y aquellas que os habéis pasado por aquí buscando historias. Los otros blogs (uno de educación y otro de reseñas de libros) migrarán también, me los llevo a los tres. No desaparecen, son temas que me gustan demasiado. Quizás aspire a mucho al mantener tres blogs, no lo sé. Peor que ahora no voy a estar.

Vuelta a los orígenes. Vuelta a cumplir metas. Vuelta a ser quien debería haber sido los últimos años.

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