Reflexion

El otro día me dio por pensar (qué gran esfuerzo el mío) en lo ridícula que es nuestra sociedad. Ya, ya sé que no hace falta ser un premio Nobel para darse cuenta, pero es que a veces me río yo sola de lo patas arriba que está todo.
Me refiero, en este caso, al mundo del entretenimiento. ¿Quienes son los que ganan más dinero en el mundo? Los actores y actrices, los cantantes, los presentadores de televisión. ¿Y a qué se dedican? A entretenernos. Nuestra sociedad podría, perfectamente, seguir adelante sin ellos. No los necesitamos para ir a trabajar, para curar enfermedades, para salvar a los niños de Etiopía. Sin embargo, es a los que más pagamos. Y ya no me meto con los del Gran Hermano, Operación Triunfo y similares, porque entonces en vez de reír, lloro de rabia.
¿Y quienes son los únicos "entretenedores" que no están bien pagados? Los escritores. La profesión que más mérito tiene dentro de esta gama de entretenimiento, la que más trabajo conlleva, la que más enseña (al menos de vez en cuando) es la que peor considerada está. Conozco gente que hace paralelismos entre vagos, escritores y lectores. Para ellos, es mejor tirarse a ver el "Tomate" que sentarse en el sofá con un libro, por increíble que parezca. Estamos mal vistos. Ser escritor es perder el tiempo. La gente cada vez lee menos, y cuando lo hacen prefieren las revistas del corazón. Es vergonzoso. Vivimos en una sociedad que da vergüenza.
Más mérito a los mineros, los recoge basuras, los peones, los limpia tuberías. Sin ellos sí que nos iríamos al garete. Podríamos vivir sin Brad Pitt y Angelina Jolie, pero a ver quién es el guapo que sobrevive con basura en la calle o sin un mal fontanero que le arregle el lavabo.
He dicho.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

La pérdida peso específico en la sociedad de los escritores y de los intelectuales en general es un proceso paralelo al de la pérdida de peso de otros profesionales como los profesores. Deberíamos reflexionar al respecto. Si los transmisores de la cultura para las generaciones venideras no son importantes, ¿qué es importante?.

Ruth dijo...

Luis, has dicho una verdad como un templo. Cada vez se desprecia más al que educa, o se le tilda de sabiondo o pedante, y no nos damos cuenta de que sin ellos no hay futuro.
Como profesora, ávida lectora y aficionada a la escritura, a mí me dan por todas partes...

Antonia Romero dijo...

Yo soy muy optimista en ese sentido, creo que todos esos ingredientes atractivos que tiene la televisión solo atraen a aquellos que ni se plantearían abrir un libro. El que siente la "atracción" por la literatura puede que algún día se tumbe en el sofá a ver Las chicas Gilmore o Friends, pero después se sentará en el sofá a leer La metamorfosis de Kafka y tendrá una visión del mundo más real. El ser humano es igual en todas sus épocas, simplemente cambian sus "atracciones", pero aquellos que no abrían un libro en el siglo XVIII tampoco lo abrirían ahora aunque no existiese la televisión.

Creo que la humanidad está muy sobrevalorada.

Un saludo.

Leo Zelada dijo...

Para mi el poesìa es el maximo escalafon de la sabiduria.Los poetas son dioses.

No hay que oir las voces del vulgo.

Saludos de un escritor en Madrid.