Conversación con dos de mis alumnos -un marroquí y un gitano- en clase de lengua, mientras hacíamos el sonido /j/ escrito con jota y con ge.
Gitanillo (JR): Profe, ¿por qué H. y tú decís la jota distinta que yo?
Profe: ¿Distinta? No sé, a mí me suena igual.
JR: No, no, yo la digo distinta.
Profe: Pues no sé... Hombre, H. es de fuera, él tiene algo de acento, pero tú y yo deberíamos decirla igual.
JR: No, no, la decimos distinta. Y mira que es raro, ¿eh?, porque nosotros decimos mucho "anda, jjjaaaa".
No hace falta decir que casi me meo de la risa...
8 comentarios:
jaaaaaaaa prima, mal rayo me parta si no pronuncio bien la jota.
jejeje
Ese diñalogo no sería posible en la mayoría de centros concertados de Navarra, por desgracia.
Salud!
Veo que sigues entretenida. Es tu labor y la de aquellos que como tú trabajáis por la integración de las nuevas personas que viven con nosotros, la que nos puede devolver la dignidad como sociedad que tantos explotadores se empeñan en arrebatarnos.
Genial anécdota, fresca y esperanzadora, Ruth. Un beso.
jajajajaja
genial, genial
Pues sí, muy esperanzadora, porque si supieras los problemas que tienen por aquí, alucinarías. Pero supongo que los conoces.
Por lo menos, de vez en cuando uno puede reírse de ellos.
Un abrazo.
Hola!!
Seguro que tendrás historias para escribir varios libros...
Por cierto,que por fin he encontrado un hueco (aunque sea de madrugada)para enlazarla en mi columna de favoritos
besos
Uf¡ fonética ... qué recuerdos. Lo gracioso es la capacidad de contrastar el "cómo se dice" y el "cómo yo lo digo".
Saludos.
hace tiempo que no sabemos de ti. ¿Todo bien?
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