Comentario de una profesora de educación infantil en un claustro de profesores, en mitad de una conversación sobre la diversidad cultural del centro.
-¡Pero cómo quieren que tengamos buenos resultados! Estoy mirando la lista para el año que viene y fíjate, ni uno, ¡ni uno bueno! Todo moros y encima cuatro gitanos. ¡Y todavía no he conocido un gitano bueno!
El claustro guarda silencio, todos nos miramos unos a otros. La profesora sonríe y mira a unos y a otros, como diciendo "atreveos a contradecidme, a mí, que he dicho lo que todos pensáis y no tenéis valor de decir". El director toma aire y contesta.
-Pues será que no pones mucha atención, porque, precisamente, la mejor alumna del colegio es gitana.
Y ella, en lugar de callarse, apostilla.
-Uy, mira tú qué suerte. Será la única gitana buena.
¿Dónde está el inspector de educación cuando se le necesita? ¿Sería sancionable un comentario de este tipo? Si no lo es, debería serlo. Despido automático. Sin compensaciones.
4 comentarios:
Joder, es así, en el caso que nos cuentas y en muchos otros. Personalmente, me come la moral.Y se creerá superior, la muy mema. Lo malo es que está al cuidado de los más peques. País.
La xenofobia es algo tan extendido y normalizado, que hay una gran mayoría que estaría de acuerdo con esa bestia-profesora.
Y lo que más me jode es que me llamen politicamentecorrecto cuando discuto contra actitudes como esta...
Si aplicáramos lo mismo con los profesores, seguro que a esta tipa le parecería mal...
y así vamos.
Salud, compañera!
Que horror! duele saber que hay personas de mente tan cerrada que no pueden ver mas allá de sus narices...
Pero y el director? no tiene la capacidad de reprender o suspenderla?
Besos
¿Podrías decirme de qué zona geográfica era esta persona? Me interesa por saber si el dícho ese de la burra a brincos es de algún sitio en especial.Gracias
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