¡Guapo!


¡Pero qué guapo es mi monstruo, madre!
(Entrada debida al sentimiento de culpa por dejarle dos semanas al cuidado parcial de terceras personas. Pobre bicho, qué solo va a estar.)

9 comentarios:

Tana dijo...

Es precioso tu monstruo, Ruth!! Prepárate a recibir todos los mimos atrasados cuando regreses!!! :)Os vais a echar mucho de menos mútuamente pero él sabe que volverás y tú, que te estará esperando. Besotes!!!

Joselu dijo...

He venido a visitarte tras tus comentarios en mi blog, que me han estimulado por ser la fechas que son, en pleno julio cuando casi todo el mundo está de vacaciones. He leído varias historias tuyas y me han gustado. La de la confesión con el cura y el pecado de no gustarle John Salter me ha divertido. Ahora sé que somos compañeros de profesión y que eres vasca. Mucho gusto y gracias por tus comentarios, que me han gustado. Un cordial saludo.

Sebastián Puig dijo...

Sí que es guapo el bandido... Ay, los animales.

Sebastián Puig dijo...

Por cierto, acabo de leer (y comentar) tu post sobre Salter. Qué malévola y original eres. Y estupendísima, añado. No estaría de más que nos dejaras ver tu cara, chica, seguro que tienes una sonrisa que echa patrás.

Ruth dijo...

Ay, qué majos sois algunos. Tranquilos, que cuando vuelva en agosto os acribillaré con las fotografías de mis vacaciones -digo yo que en alguna saldré yo, aunque siendo la que maneja la cámara, no sé yo-...
Joselu, compañero de profesión, un gustazo conocerte. A ver cómo empieza el año en septiembre; mientras tanto, disfruta del asueto que nos hemos ganado.
Lludria, sí, ¿verdad que es bonito? Pena que esté sin capar y le dé por mearse y arañar las cortinas como muestra de cariño...
Un besazo a todos.

Lorena dijo...

Es precioso ^^

Tana dijo...

Bueno Ruth, lo de estar sin capar..., tiene solución, drástica, pero la tiene. Mi veterinario - :) parece que fuera a mí a quién pasara consulta- es un buen veterinario. Lo fue de mi perra y lo es ahora de Gato, dice que nos duele más a nosotros según que decisiones a tomar. La operación podría corregir según qué comportamientos y te evitaría tener que echarle broncas...
Besotes, Ruth!!

Mónica dijo...

Uf te entiendo, yo tengo a la mía, mi cocker Jazz de adopción estas semanas con mi madre y es como si me faltara un hijo. Yo la que decía que no tenía instinto maternal. ¿O era animal?

Un beso y sí, es una pasada de bonito

Anónimo dijo...

Tiene pinta de gamberrillo juguetón. Cómo me recuerda a los míos...