Ya he vuelto. ¿A que no os ha dado tiempo ni a echarme de menos?
Ha sido una visita cortita, pero muy intensa. Vengo cambiada. Vengo enamorada de un festival. Tengo tres libros en la maleta que guardan la esperanza de hacerme enamorar de dos escritores (aunque uno de ellos me haya firmado el libro para Cruz, que ya no sé ni pronunciar mi nombre, leches). Vengo convencida de que ese es mi mundo, el mundo de las tertulias y las presentaciones de libros. Joder, cómo he querido ser escritora estos días.
Me he dado cuenta de que soy una completa analfabeta en términos de literatura negra contemporánea. No os podéis hacer una idea de los pedazo de artistas que han estado a menos de un metro de mí (lo sé ahora que los he "gugleado", pero ayer no tenía ni idea), hacia los que no he corrido cual fan posesa gritando "¡fírmame, fírmame un autógrafo, en la teta si hace falta, por dios!" Qué pena, tanta energía perdida en gritar desaforadamente a los actores que no tienen dos neuronas que llamar suyas, cuando hay tanto talento suelto por las calles. Porque no están buenos, que si no...
He visto a Luis Sepúlveda y Mercedes Castro (los únicos que conocía por haber leído algo suyo, que no de vista), a Cristina Fallarás y Juan Bolea (cuyos libros, firmados, aguardan ser leídos), a Oscar Urra, Gillermo Saccomanno, Bruno Arpaia, Raúl Argemí, Francisco Haghenbeck, Jorge Moch, Alejandro M. Gallo, Fritz Glockner, Juan Bas, Willy Uribe, Carles Quílez, Andreu Martín, Víctor Andresco, Ernesto Mallo, Carlos Salem, Jerónimo Tristante, Luis García Montero y tantos y tantos otros con los que me he cruzado y no he reconocido. Mis estanterías no dan ya más de sí de todos los libros que esperan ser leídos. Mi cabeza bulle con información, con ganas de escribir, con la sensación de que, haga lo que haga, nunca podré llegarle a esta gente ni a la suela del zapato. Antes de ir me gustaba la novela negra; ahora la venero, me parece el género más completo y más difícil de escribir, el más merecedor de toda alabanza. Al menos en lo que respecta a las letras hispanas, que los anglosajones (Connelly and company) son otro cantar.
Quiero volver. El año que viene voy a irme a Gijón la semana entera. Playita por la mañana (si el tiempo acompaña, que lo dudo) y literatura por la tarde. Mucha lectura, mucha escritura, cero excusas.
Os haré saber si Cristina Fallarás y Juan Bolea seducen tanto en sus escritos como en sus presentaciones; espero mucho de ambos, sobre todo de Cristina, de la que ya hablaré en otro momento porque se merece un post ella solita. Cuando haya terminado Así murió el poeta Guadalupe, aunque estoy convencida de que me va a gustar porque voy predispuesta a ello.
¡Pero qué guapo que ye Gijón, madre!
6 comentarios:
Dioses! Pero cómo me gusta "verte" así! ^^ A Juan Bolea le vi y escuché atentamente en un mini-taller literario en el que colaboró -Fnac de Zaragoza-. Tal cual dices..., seduce. No llegué a leer nada suyo pero quedo a la espera de que me cuentes. Todavía guardo los apuntes que tomé aquella tarde. Un beso, Ruth! -jajaja... "Cruz", que sí que esas cosas pasan-.
¡Me alegro de verte tan ilusionada!
Modestamente te pido que leas mi último post, que lateralmente habla de ti, y que sirve a modo de disculpa por mi actitud en el pasado.
Un abrazo.
Disculpa que te escriba de nuevo aquí, Ruth, pero estoy con un portátil que no puede abrir correo de yahoo, o no sé yo...
Un lujazo de comentario, de nuevo mis disculpas y otro abrazo.
Vamosa a cambiar esa situación entre todos, ya verás.
Si antes de irte ya te tenía envidia ahora, después de leerte, no puedo más que reconcomerme las tripas por haber querido ir allí y disfrutar de todo lo que has visto tú.
El próximo año no quiero perdérmelo, podré?
D.
Hola, Nena:
Que justo apenas me topé el viernes pasado con tu blog y me ha parecido buenísimo. Tanto por la chispa que tienes como por el celo con que guardas la ortografía (me he ganado muchas vistas como a un bicho raro, y quizá asqueroso, sólo por sugerir el cumplimiento fiel de las reglas), pero sobre todo: POR TU MANÍA POR ALAN RICKMAN (manía en México es precisamente la locura insana, no positiva ni negativa). Y he de decirte que estoy en iguales condiciones. También por Harry Potter.
Perdón por usar este espacio, pero el odioso y mudo equipo con que cuento (no mío, sino prestado: válgame), parece que se jacta cuando me impide navegar a mis anchas, y es por tanto, que no he podido contactarte por yahoo. Bueno, el punto es que no sé cómo suscribirme para recibir las entradas de este entretenido blog. Incluso ahora dudo si este comentario va a ser publicado porque soy un No Google Account.
En fin, estaré al pendiente.
Saludos...
Bienvenida, Arboria, nunca hay suficientes fans de Alan Rickman en el mundo, ¡ja, ja, ja!
Nunca, NUNCA, pidas perdón por poner un comentario en este blog. Mientras no trates de venderme nada ni insultes al personal, mi casa es tu casa, escribe lo que quieras.
Un besazo.
Publicar un comentario