De cine

Ayer fui, por fin, a ver la última película de Harry Potter. Iba sin ninguna expectativa, porque me habían jodido las tres anteriores y no esperaba que hicieran milagros. Sólo había una frase que quería que mantuvieran, algo que dice Snape al final: no me llames cobarde. Si la metían, perdonaría todas las burradas que pudieran cometer en la historia y las escenas inventadas (que no entiendo por qué tuvieron que meter tanta escena que no está en el libro en una película de dos horas y media, pero en fin). Si no la metían, me iba a cabrear muy seriamente. Y sabía que no la iban a meter, porque era hilar muy fino con un personaje al que todo el mundo tiene manía y que sólo era importante para sus fans más acérrimos.

Por supuesto, no la metieron.

Pero no me cabreé.

Lo cierto es que es la película que más me ha gustado, si exceptuamos, quizás, la primera por eso de ser la novedad (aunque la he visto tantas veces que ya ha perdido la magia). Pero esta me gustó. Respetaron la historia, las escenas inventadas no desentonaban y tuvo momentos muy divertidos. Quizás se les fue la mano con el amor adolescente, y, como siempre, desaprovecharon inmensamente al actor que hace de Neville Longbottom, al mismísimo Draco Malfoy y, cómo no, a mi Alan, aunque he de reconocer que en esta película tiene mucha más presencia que en las anteriores. Pero me gustó. Será, quizás que estoy dejando de ser tan freaky, que hace tiempo que no me releo los libros, o que simplemente ya me he cansado de Harry Potter. Sí, puede que sea eso. Son muchos los años con la misma obsesión.

Esta película me ha dado esperanzas para las dos que quedan. Quizás hagan justicia al libro más épico de la saga, quién sabe. Ya sé que las dos frases que quiero que guarden no van a aparecer (adivinad quién las dice), porque si con la anterior me parecía que hilaban fino, con "always" y "look at me" ya ni te cuento, pero al menos espero que dejen el capítulo del príncipe intacto y cuenten la historia de Snape sin saltarse nada. Harían un flaco favor a la película si no lo hicieran.

O eso creo yo. Pero, claro, yo no soy juez imparcial.

3 comentarios:

Tanhäuser dijo...

Tengo que llevar a mis pequeñajas a verla. Ya te contaré.
Besos.

Fernando Alcalá dijo...

Y a mí que es la peli que menos me ha gustado. Claro, que fue el libro que más me gustó, y yo sabía que la peli tenía que ser así (larga y leeeenta), pero bueno. Entretener, entretuvo.

Pero yo quería más de Hermione, coño, que parece que está ahí para nada. Y, sí, la presencia de Snape es mucho más evidente en esta peli que en las anteriores, pero vamos, ¿príncipe? No sé para que le han puesto ese título si ni se le da importancia a ese hecho.

A ver qué hacen con la infumable primera parte del séptimo (el epílogo es algo que no quiero que exista en el mundo) y con la épica batalla de Hogwarts, que estaba escrita (vamos, estoy seguro) para ser filmada. Quiero esa batalla delante de mis retinas YA.

Anónimo dijo...

Hola,

No sabes como me he identificado contigo.
Me paso exactametne igual, también aprendí a escribir antes que a leer, por lo que le pedía a mi hermana que me dijera lo que había escrito y la pobre me decía pero si aquí no dice nada, estas letras asi no tienen sentido ni siquiera pueden pronunciarse. En esos momentos me quedaba algo triste.

En cambio en algunos casos, cuando escribia sin saber varias vocales seguidas, y conseguia obviamente de pura carambola, que mi hermana al tratar de leerlo por lo menos pudiera decir algo, aunque sonara mas bien como onomatopeyas. Entonces yo sentía me sentía que era feliz, poque aunque no habia logrado escribir una palabra por lo menos había logrado que la combinación de letras escritas pudiera producir aunque fuera un sonido aunque este fuera una onomatopeya; pero para mi eso era lo máximo. Luego volvia a seguir intentando ver si lograba escribir alguna palabra aunque fuera por error.