Rutinas

Soy una persona de rutinas muy marcadas. Tengo mis horarios, hasta cuando estoy de vacaciones, e incluso mis momentos de asueto tienen su momento y su lugar. Soy así de control freak, qué le vamos a hacer, si no tengo un orden me pierdo.

Esta semana, ese orden se ha visto alterado. Otro ingreso hospitalario que me obliga a madrugar más y a sacrificar (muy gustosamente) esas mañanas que dedico a escribir. Pero sigo queriendo ser escritora, sigo con mis sueños de grandeza, así que me trago mi "yo por las tardes no puedo escribir" y me siento un par de horas a la caída del sol, antes de cenar y perder el tiempo frente a series ya vistas, y escribo, y me sorprendo al ver que soy tan capaz de escribir por las tardes como por las mañanas, que la cantidad y la calidad son las mismas y que la que controla la escritura soy yo, no al revés.

Enrique Páez dice que para ser escritor hay que escribir todos los días mil palabras, pero todos los días del año, sin excepción. Me pregunto qué dirá de alguien que escribe dos mil palabras diarias los meses de verano y que se pelea con tres o cuatro mil a la semana el resto del curso. ¿Seré también escritora? Supongo que me da la media. Espero.

3 comentarios:

Max Estrella dijo...

El otro día también veía yo en una entrevista a otro autor que escribía a diario una o dos páginas de sus libros...
A mi la media no me sale...y el día no da para más...tengo proyectos de cuentos aparcados por falta de tiempo...en fin algo habrá que hacer...
Por cierto,que SI que eres escritora...y buena,ahora hay que plantear metas más altas...un librito o novela...o...
besos

dsdmona dijo...

¿escribes? pues para mi ya eres escritora, lo hagas para ti o para que en un futuro la gente lea lo que tu cabeza creó... hay veces que la inspiración no entiende de horarios por muy rutinaria que seas y hay que coger esos momentos al vuelo.

D.

PD: Besos de otra cabeza algo cuadriculada llena de rutinas y planificación

Tana dijo...

Pues apunta a dos más al club de los "control freak" porque X y yo lo necesitamos. Necesitamos nuestras rutinas que nos dan estabilidad. Si hay que cambiarlas por causas ajenas, se adapta uno pero... necesitamos un orden.
Para ser escritor hay que escribir. Punto. ¿Quién marca la cantidad de palabras? ¿Por qué? Está bien que te hayas dado cuenta de que tú controlas la escritura... y no al revés.