
(...)
—Oh, sí, matemáticas en el último curso a chavales que aún no saben sumar. Emocionantísimo.
—Qué exagerada eres.
—¿Exagerada? Tengo tres, ¡tres! chavales en clase que aún no se saben la tabla del ocho, con diecisiete años. ¿Cómo van a aprender estadística sin no saben multiplicar?
—¿Tienen dedos? —preguntó Mike.
Elle le miró, confusa.
—Sí, claro, mancos no tengo. Todavía.
—Pues entonces, ¿para qué quieren saberse las tablas? Sacan el teléfono y hacen la operación en un santiamén. Lo único que tienen que saber es qué operación necesitan hacer, que es más difícil, ¿no?
Jane, Anne y Alan pusieron toda su concentración en sus respectivos platos, incapaces, al parecer, de manejar los palillos a no ser que pusieran los cinco sentidos en ellos. Elle frunció el ceño y sacudió la cabeza.
—Eso no es… No significa que… ¿Y si se quedan sin batería? ¿Y si les urge hacer una multiplicación y no tienen ningún cacharro al lado?
—¿Una multiplicación de emergencia, quieres decir? ¿En un caso de vida o muerte?
—Sí, exacto.
Alan y Jane no pudieron evitar dejar de escapar una risa ahogada. Anne hacía ya rato que se estaba riendo tras la servilleta, roja como un pimiento, fingiendo haberse atragantado. Mike, serio, asintió.
—Vale, Elle, ahí te doy la razón. En caso de una emergencia matemática, cuando hay vidas en peligro, hay que saberse las tablas de multiplicar. Aunque supongo que sumar repetidas veces el mismo número, bastaría.
—Pero es mucho más rápido si…
—Cómete un rollito, Elle, haz el favor.
(...)
2 comentarios:
¿Y cuál es el propósito de la historieta?
¡Oye! Pues en enfermería si tienes que hacer cálculos de vida o muerte ¿eh? Y sin calculadora ni nada la mayor parte de las veces (menos mal que tengo mi querido móvil, como bien dice Alan) Que imagínate que tengo que poner 10 mg de tal cosa que viene en ampollas de 4 ml con una concentración tal... la mayoría son reglas de tres, así que definitivamente, estoy de acuerdo con Elle.Hay que saber multiplicar y dividir.
En fin ¡me has hecho caso! (que egocéntrica que soy jajaja)¡Más de Alan y Mike! Me da a mi que lo reescribes más que nada por gusto, que no tienes tú muchas ganas de dejar esta historia...pero se te ve tan entusiasmada ¡Sigue así!
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