Sociedades machistas


A veces creo que soy una exagerada y que le busco cinco patas al gato, por eso la mayoría de las veces me guardo lo que pienso y sólo lo comparto con gente muy cercana a mí, o lo escribo en un diario para desahogarme y lo dejo pasar. Pero hay algo a lo que llevo dando vueltas ya no días, sino más bien años, y es el machismo implícito y explícito de las sociedades modernas. Lo veo en el lenguaje, en los actos de la gente, en las cosas que se dan por hecho, pero sobre todo, en los medios de comunicación. Y últimamente es más exagerado que nunca, cuando tendría que ser al revés: cuanto más avanza la sociedad, menos machismo. ¿No?
Pues no. El último ejemplo lo he tenido con una de esas colecciones por fascículos que se anuncian tanto por televisión. Es un libro de cocina para peques, lo cual no me parece una mala idea porque no está mal saber cocinar (he aquí una que no lo ha hecho nunca y así le va, emancipada pero comiendo en casa de amatxo porque no me sé freír un huevo) y a ciertas edades no es más que un juego. Lo que me revienta, y no sabéis hasta qué punto, es la voz en off: "Aprende a cocinar como mamá e invita a todas tus amiguitas". Y se ve un grupo de niñas, con la madre de fondo, pasándoselo pipa amasando lo que parece una tarta.
Fijaos lo que ha dicho en una sola frase: "Ya sabemos que en tu casa cocina tu madre, porque, trabaje o no trabaje, no va a ser tu padre el que se ponga el delantal. Sabemos que tú quieres ser igual que tu madre y convertirte en ama de casa, independientemente de que vayas a tener una carrera universitaria del copón y medio y dirijas una empresa. Es más, sabemos que, por ser niña, te gusta cocinar, y a todas tus amigas también, y sabemos que no hay ni un sólo chico al que le guste". Vamos, al anuncio de marras sólo le falta decir: "Aprende a cocinar para pescar un buen partido que te mantega y perpetuar así la imagen de la mujer que no sale de la cocina". Y yo me pregunto: ¿anuncios así no deberían estar prohibidos?
Y no es sólo ése, sino los mil millones de anuncios de detergentes en los que el único objetivo de las mujeres que aparecen en ellos es tener la ropa más blanca que la vecina, o esos en los que las mujeres son las responsables de dar el yogur adecuado a sus hijos, o comprar las patatas perfectas para la fiesta mientras el marido ve el partido en la tele,... Parece que alguien no se ha enterado de lo de la liberación de la mujer, o quizás es que no estamos tan liberadas como creemos, al menos no las madres trabajadoras; se han incorporado al trabajo sin dejar ninguna de sus otras obligaciones, y ese no era el trato, creo yo.
En otro post, si tengo ganas y no me caliento demasiado, hablaré del machismo implícito (y explícito) del lenguaje. Luego me llaman feminista -algunos con retintín, como si fuera un insulto, ¡qué tordos!-, pero es que hay cosas que claman al cielo, leñe. ¿Historia del hombre? ¿Qué pasa, que las mujeres tenemos una distinta?

5 comentarios:

Luis Vea dijo...

Bueno, consuélate pensando que dicen que Ferran Adriá es el mejor cocinero del mundo.

Tana dijo...

Si es que digan lo que digan, Ruth..., las cosas no han cambiado tanto :(
Por cierto..., tienes un premio esperándote en mi blog. Un besote!!

Maripuchi dijo...

Te doy la razón en casi todo. A mí me ponen nerviosísima ese tipo de anuncios ... por no hablar del que sale una piba que le dice al maromo ... ¿Seda? y él ... no, seda natural ... ¿Vivaldi? y él ... no, Mozart ... hasta que el pibe le sirve sanjacobos y él le dice ... San Jacobos y ella le dice, no, cariño es Sannosequé (refiriéndose a la cacerola). Cada vez que lo veo me pongo de mala os ..

Nosotros somos los responsables de educar a nuestros hijos. Tanto monta monta tanto. He sido afortunada (o me he buscado la fortuna) y me casé con un hombre que hacía años que no vivía con su mamá. En su casa, hacía las labores del hogar, entre las que, por supuesto, estaban la limpieza, la comida, la plancha... Ahora lo sigue haciendo.
Del mismo modo, el cuidado de los hijos.
Es cierto que hay cosas para las que yo tengo más ojo: si están malitos, los controles del pediatra, la ropa, pero no porque él no sepa o no pueda ... no podemos encargarnos todos de todo, sería un caos!!

En cuanto a los cuentos o los juguetes de los niños, igual. A mi hijo le compré por Reyes una sillita porque le encantaba empujar cosas y él feliz. Mi niña también juega con cochecitos ... es que las ruedas.....
Conscientemente, no pienso hacer ni una sóla discriminación en favor o en contra de uno o de la otra.

El lenguaje es otro tema. También tienes razón. Pero hablar empleando los hombres y las mujeres, los vitorianos y las vitorianas ... etc a mí me pone muy nerviosa. No se es menos machista por emplear el neutro, aunque éste sea masculino... al menos, ésta es mi opinión.

Ah! Lo de aprender a cocinar tiene solución. Quedas oficialmente invitada a la cocina de Maripuchi & Co.

Besotes

Ruth dijo...

Maripuchi, sé de qué anuncio me hablas y estoy de acuerdísimo contigo. Por cierto, que ya me había pasado yo por tu blog de recetas y tengo pensado probar algunas; ayer me hice unas pseudo croquetas -no congeladas, hice yo la bechamel- que no tenían ni forma ni sabor a croqueta, pero estaban muy ricas porque las había hecho yo, je, je...
En lo del machismo del lenguaje no me he explicado bien, y espero encontrar un hueco para plantar un post que diga exactamente lo que quiero decir. No me molesta que se diga "la juez", o "la oficial", y que para hacer el plural haya que utilizar el masculino, pero sí me fastidia que se usen unas palabras en lugar de otras por costumbre. Decir "la historia del hombre" o "hecho por la mano del hombre" es incorrecto, porque está hecho por el ser humano -que también es masculino, pero ya engloba a ambos-; parece una tontería, pero es que yo muchas veces no entiendo lo que estoy leyendo o lo que me están diciendo porque me imagino a un hombre, o sea, a un ser humano con pene, y la frase pierde parte de su sentido. Pero ya digo que lo analizaré más a fondo otro día.
Lludria, qué maja eres, madre. Más como tú tenía que haber en el mundo. ;-)
Luis, manda narices. Las mujeres cocinan todos los días y no se llevan ningún halago, pero va un tío, lo hace por la tele a cambio de dinero y hala, el mejor cocinero del mundo.
Me puede, me puede...

Maripuchi dijo...

Ahhhhhhhhhhhhhhhhh, te refieres a ese tipo de lenguaje. Ahí sí te apoyo ... lo otro, lo que mencioné antes me parece demagogo total... además de absurdo.

Estará muy interesante un post sobre este tema. Lo espero.