Pasito a paso, pero hacia adelante

Hoy me he puesto a describir a la protagonista de un proyecto que puede que salga o que no, pero que de momento me está gustando. Estoy intentando escribir "con mapa", tener todos los puntos bien atados antes de enfrentarme a la hoja en blanco, y quiero conocer bien a mis personajes antes de usar sus voces para escribir. Creando a mi personaje, me he encontrado con esto:

“Y trato de olvidar aquella noche, aquella horrenda noche en la que Luis, como siempre, había bebido de más después de tratar y no lograr terminar aquel capítulo en su tesis. Aquella noche en la que cogió un cuchillo y se dedicó a perseguirme por toda la casa, ven aquí, puta, ven que te voy a enseñar a ti lo que es un ataque para que puedas ponerlo en tu mierda de novelita, así le das más realismo. ¿No te apetece sentir cómo se desgarra la piel tras una cuchillada, sentir manar la sangre y saber que no puedes pararla? ¿Por qué no dejas que te degüelle y así puedes describir lo que se siente, novelera del tres al cuarto que se cree una diosa, si es que consigues sobrevivir sin pescuezo? Y yo corría por la cocina, alrededor de la dichosa isla que el decorador me había convencido en instalar, y él me cerraba el paso, y yo lloraba y apenas podía ver dónde estaba él porque las lágrimas me cegaban. Hasta que sentí su mano en el tobillo, y me tiró al suelo, y él clavó la punta del cuchillo en mi muslo, sé que sin ánimo de clavarlo hasta el fondo, sé que sólo para asustarme, porque era lo que le gustaba hacer, pero yo me solté de su agarre y moví la pierna, y la punta del cuchillo surcó mi muslo de lado a lado, desde la cadera hasta la rodilla. Me puse en pie, sangrando y llorando, pero sin dolor del susto que llevaba en el cuerpo, alargué la mano, cogí el cuchillo que tenía especialmente afilado para cortar las lonchas de jamón tan finas como a él le gustaban y me volví hacia él, que se me había lanzado encima. La punta del cuchillo se encontró con su garganta, pero no la perforó. Me sorprendí al ver que mi mano no temblaba. Me sorprendí al mirarle y darme cuenta de que estaba dispuesta a atravesarle el cuello si hacía el más mínimo movimiento hacia mí. Me sorprendí al ver en sus ojos el convencimiento de que yo era capaz de matarle si volvía a tocarme. Y entonces vi toda la cobardía de mi marido en esos ojos que se abrieron como platos cuando yo empujé el cuchillo ligeramente, sin un solo temblor, y él supo que yo era completamente capaz de atravesarle la yugular.
No volvió a tocarme. No volví a verle. A la mañana siguiente me marché de Logroño, contacté con una agencia inmobiliaria para que vendiera la casa y me instalé en Vitoria”.

Tengo unas ganas locas de contar la vida de esta mujer.

6 comentarios:

Sebastián Puig dijo...

Coño, y yo de leerla. Las únicas palabras que me chirrían en todo el texto son "novelera de tres al cuarto". No consigo imaginarme un tío con un cuchillo pronunciándolas ante una mujer aterrorizada. Quizás "puta aficionada de mierda ¿quién te crees que eres?" O algo así. Pero el resto, pa seguir y no parar...

Ruth dijo...

Sí, ahora que lo dices chirría un poco. Y si lo releo, chirriarán un montón más de partes, pero aún se está cociendo así que voy tranquilita.
Este fragmento no es parte de la historia, sino de la historia de la protagonista, el motivo por el que es como es, no sé si aparecerá en el "proyecto". Pero me dice mucho de ella y me ha sido muy útil. Me alegra que te guste.

dsdmona dijo...

Y donde dices que podemos leer esto???? ya avisarás de tus progresos porque pinta muy bien la verdad

D.

Joan Reeves dijo...

Hello, Ruth! Unfortunately I am language-challenged and do not speak Spanish. I just wanted to visit you and thank you for visiting Sling Words.

Ruth dijo...

It was a real pleasure!

Tana dijo...

Eisss tenemos que leer más, nos avisarás, verdad? -O nos lo encontraremos de sorpresa un día de estos- ;)Crudo, pero engancha..., pobre mujer...