Soy rara, lo admito. La gente suele dedicarse a dormir y descansar cuando está de vacaciones. Yo madrugo. No tanto como cuando tengo que ir a trabajar, pero pongo el despertador y me animo a levantarme a una hora que más de uno consideraría intempestiva cuando estás de vacaciones. No me gusta desaprovechar el tiempo libre. Dormir es agradable, sí, pero me entra cargo de conciencia si sólo me dedico a eso.
Me gusta escribir por las mañanas. Me imagino a mí misma viviendo de ello y levantándome para cumplir mis obligaciones de escritora, con un café flojito al lado y el gato sobre el regazo. Tecleo y por un momento pienso que sólo existe eso, sólo existe mi mundo imaginario, el café, el gato y yo. Imagino que es lo que paga las facturas, que es lo que me mantiene, que es lo único que hago, y que lo único que me exige es que me levante a mi hora y le dedique un poco de mi tiempo. Por la tarde no es lo mismo; la tarde es para los estudios, o para ver una película en la tele, o para leer, o para hacer el vago ante el ordenador. Pero las mañanas son sagradas. Las mañanas de los días de fiesta son las horas más productivas de mi semana.
Me gusta madrugar los días de fiesta.
Estoy para que me encierren.
4 comentarios:
Hola disfrutas de tu tiempo a tu aire ,tal como te lo pide el cuerpo, te pones del despertador porque quieres, te marcas el ritmo que quieres, disfruta de tus vacaciones que la enseñanza consume muchas de nuestras energias. saludos.
Cada uno hace las cosas a su manera, a mi me parece estupendo que madrugues en días de fiesta...
A mi ahora en invierno me cuesta más...
Un beso
Yo también soy de las que gusta de levantarse temprano un día que tengo todo el día para mi. Ya sea para escribir, leer, pasear o cualquier otra cosa que me apetezca. No me gusta malgastar el poco tiempo libre que tengo.
Besos
D.
PD: Feliz Navidad
Pues entonces nos encerrarán juntos porque parece que tu entrada la he escrito yo. El subidón que me entra al ponerme a escribir después del optimismo que me da al beberme el café (el mío, al revés, cargadito) no tiene precio.
Que nos encierren si esta es nuestra locura (dijo Fer como si estuviera recitando a Shakespeare)
Un beso!
Publicar un comentario