La muerte de mi padre



Mi padre murió el jueves a las ocho de la mañana, sedado y acompañado por mi madre y por mí hasta el final, hasta que dejó de respirar. No sufrió en sus últimas horas, aunque los dos días anteriores a la sedación lo pasó mal. Antes de que lo sedaran, no reconocía ni a su mujer ni a sus hijos. La morfina, es lo que tiene.

Iba a escribir que mi padre era un hombre lleno de vida, pero me parece una gilipollez porque no creo que haya personas con más o menos vida en el cuerpo (¿cómo se mide la vida, en litros por metro cúbico?). Lo que sí se puede decir de mi aita es que vivía con ganas, con avaricia, disfrutando de cada momento y riendo hasta el final. Su última palabra, cuando ya no podía ni fijar la mirada en un punto fijo, fue un sonoro "tomaaa" después de tirarse un no menos sonoro pedo. Le define. Me encanta tener ese recuerdo de él.

Nos queda el consuelo de que murió sin dolor, que murió acompañado, que le cuidamos, le mimamos y le dimos todo lo que necesitó a cada paso de la enfermedad. Hemos tenido suerte, nos dicen los médicos, porque la agonía del cáncer de esófago suele ser horrenda y mi padre no pasó por eso; es un cáncer que mata en tres meses y mi padre vivió más de un año desde que le diagnosticaron. Sus vecinos no se lo creen. "¿Pero cómo puede ser, si estaba perfectamente hace un par de semanas?" Quería pintar la terraza y cambiar los baños. Le habíamos pedido una cama articulada, para cuando llegara el momento de pasarse todo el día en la cama. No llegó nunca. Se nos fue sin darnos cuenta.

Ahora tenemos que aprender a vivir sin él, sobre todo mi madre, que lleva más de treinta y seis años dependiendo de él para todo. No tengo edad para ser huérfana, y mi hermano menos, que aún no ha cumplido los treinta. No es justo. Pero sé que ya no tengo que preocuparme porque mi padre se ahogue por la noche, que no tengo que ir con el corazón en un puño a casa o al hospital, pensando en cómo me lo voy a encontrar. Él descansa. Nosotros tardaremos un poco más.

La vida ahora mismo me parece una broma de muy mal gusto.

13 comentarios:

dsdmona dijo...

Y desde aquí sólo puedo decirte que lo siento, que las palabras que pueda decirte (escribirte) seguramente no servirán para paliar el dolor, la deseperanza y la sensación de vacio que tienes ahora mismo. Tú tuviste tiempo de despedirte, de acompañarlo en esos últimos momentos, quedate con eso, en que nunca estuvo solo... en que tenía fuerza y garra para afrontar la vida y recuerdalo con su sonrisa, con sus chistes, sus miradas, sus gestos y nunca morirá del todo.
Nunca es facil dejarlos ir, pero a veces es mejor así que terminar de otra manera... por experiencia te digo que nunca fue facil...
Con todo mi cariño te mando un silbido para que lo cojas, lo uses cuando quieras o necesites, para lo que sea, gritar, llorar, hablar o simplemente estar en silencio.

Un beso

D.

MiKeL dijo...

Un abrazo. La gente que se va sigue viviendo en nosotr*s como bien demuestras en el post.

Ya sabes que aunque esto sea vida en 2D, casi virtual, estamos cerca.

Musu bat!

jose.etxeberria dijo...

Lo siento mucho. Te mando un fuerte abrazo con cariño y respeto.

desencanto dijo...

Besos y un abrazo.

Sir John More dijo...

Lo siento mucho Ruth. Se nos van pero nos dejan tanto... Un beso.

Dani González dijo...

Mi más sincero pésame...
Lo siento mucho, y aunque no lo conociera tus palabras me conmocionan.
Decirte que me alegra saber que se fue junto a los suyos y sin sufrimiento...

Muchos besos.

Antonia Romero dijo...

La muerte es una gran putada, perdona que sea cruda, es lo que pienso. Hablo de la muerte de los demás, de los que queremos y aunque es cierto que el tiempo suaviza la angustia y el dolor ese en el pecho que es tan real como si alguien te diera un puñetazo con todas sus ganas, nunca nos restablecemos del todo. Mi experiencia (mi padre se murió en quince días si llegar a estar realmente enfermo por fuera) me ha enseñado que a partir del momento en que pierdes a uno de ellos empiezan a ser muy importantes los recuerdos, empiezan a envolverte, a rodearte y se convierten en una parte importante de tu equipaje.
Tienes mi cariño, Ruth. Y un afectuoso saludo para ese hombre que fue tu padre.

Tana dijo...

Hoy me asomo y sin encontrar palabras, me sumo a Dsdmona para dejarte un silbido suavito, y un abrazo, y mucho cariño...

Maripuchi dijo...

Un beso, Ruth. Lo siento mucho.

Luis Vea dijo...

Lo siento. Simplemente, lo siento. No sé decir más.

Tanhäuser dijo...

Recibe el más tierno y fuerte de los abrazos.
Sé que nada de lo que te diga servirá para matar el dolor que sientes, pero te aseguro que el tiempo hará su trabajo y llegará el momento en que su recuerdo no sea sinónimo de dolor, sino de ternura.
Otro fuerte abrazo más para ti y para tu madre.

Max Estrella dijo...

No se qué decir...me has encogido el corazón...
Lo siento...un fuerte abrazo...de verdad...
Beso

leo dijo...

Lo siento muchísimo, Ruth. Un abrazo grande.