Qué pronto se pasan dos meses y medio cuando estás de vacaciones, oyes. Con lo que cuesta pasarlos cuando tienes que currar... Ya estoy pensando en el uno de noviembre, qué vida más triste esta.
Ayer tuve que ir a Bilbao a las adjudicaciones de principios de año. Los muy listos todavía no han quitado de las listas a los que han conseguido sacar plaza en la oposición, así que, en vez de llamar grupos a intervalos de diez puntos como todos los años, nos llamaron a intervalos de veinte para avanzar más rápido, ya que muchos de los convocados no iban a estar. Traducido: unas seiscientas personas apelotonadas en el salón de actos de una universidad, con treinta grados en el exterior y sin aire acondicionado. Nadie se desvaneció por el calor, será que aquello estaba lleno de bilbaínos y parecen hechos de otra pasta. A mí casi me da un pampurrio.
Después de tres horas oyendo pasar lista y escuchando nombres del pelo de Miren Jasone Iruretagoiena Urrutikoetxea o Koldobika Agirregomezkorta Iturriagaetxeberria (casi muero de vergüenza cuando dijeron el mío, qué poco vasca soy, ni una erre en mis apellidos), por fin me llegó el turno y pude coger plaza en el primero de los colegios que había seleccionado (todo el mundo quería Vizcaya y Guipuzcoa; de 25 colegios que había subrayado como apetecibles, tenía para elegir 22 después de que quinientas personas cogieran plaza antes que yo. A veces no está tan mal que desprecien tanto a los alaveses). Mi criterio de selección: que fuera una ikastola (todo en euskera) y que estuviera lo sufcientemente cerca de casa para poder ir andando pero no tanto como para encontrarme a mis alumnos cuando bajo a tomar la cerveza en el bar de abajo. Curso y asignatura, indiferentes.
Así que ya tengo trabajo para todo el año. Veinte minutitos de paseo tranquilo en línea recta que me ayudaran a despejarme por la mañana y a desconectar por la tarde. No sé qué curso -soy tutora, pero no sé más- ni qué horario tengo, pero me da igual. Voy a dejar de pegar saltos de aquí para allá y de estar pendiente del teléfono.
Estoy deseando que llegue el lunes para empezar. ¿Me estaré volviendo loca?
7 comentarios:
No, creo que simplemente eres afortunada al haber elegido bien tu trabajo, creo que te gusta lo que haces, le ves sentido.
Creo demasiadas cosas, lo sé, pero me da la sensación de que, o tienes demasiadas vacaciones (lo cual ya es una razón para que te guste tu curro) o tienes vocación.
Enhorabuena por la elección.
Salud!
De loca nada; comparto esa emoción. Un beso, requetechula.
Enhorabuena, Ruth!! :) El nuevo curso se presenta bien, muy bien: a la distancia idónea de tu casa, para empezar, que no es moco de pavo!! Da gusto encontrar a alguien que está deseando que empiecen las clases -para variar- ;)
de mis hijos no puedo decir lo mismo, y eso que llevan todo el verano trabajando duro :s
Besotes!!!!
mmm, dos meses y medio de vacaciones... voy a evitar hacer comentarios jugosos jeje, porque además yo llevo toda la vida de vacaciones como quien dice o haciendo eso que más me gusta. Creo que cuando alguien hace lo que le gusta, estas siempre de vacaciones y cuando no lo haces, simplemente te tomas un descanso.
De todas formas da gusto ver que hay profesores que se toman a gusto su curro. Leiendo blogs me doy cuenta que hay profesores muy buenos y que intentan cambiar las cosas, con una visión diferente de lo que es la educación. Ojalá hubiera tenido yo profesores así... suerte que yo tuve a mis padres
Ja, ja! En mi defensa diré que, de los dos meses y medio, "sólo" dos fueron pagados, el otro medio estuve en el paro porque ya no había niños y no me llamaron para sustituir. Pero no me quejo, no.
Sí, creo que tengo vocación. Nunca he hecho otra cosa que no fuera enseñar, no sé si sería capaz de hacerlo (ni me ha dado por planteármelo). Me gusta lo que hago porque todos los días son distintos, cada clase un mundo y cada niño un universo (aunque, cuantos más niños conozco, más claro tengo que yo de hijos nada). Y aprendo mucho con cada uno, que creo que es esencial.
Y me gusta mucho tener tres meses de vacaciones al año, para qué nos vamos a engañar...
Eso es vocación y mira que da gusto...yo he tenido menos vacaciones y,si le digo la verdad no tengo ganas de volver,si bien llego con energías...debo tener montañas de papel acumulado y problemas que resolver....a ver que ocurre el lunes...
Me alegro que te haya salido bien la elección.
Yo firmaba ahora mismo por un trabajo que me gustara, a 20 minutos andando de mi casa...
Publicar un comentario