
Soy atea, pero de esta voy al infierno como que hay dios, que diría mi madre...
Sauron ha perdido su virilidad. El viernes por la mañana pasó por el quirófano con anestesia general y me lo devolvieron sin cojoncillos, desorientado y con un collar isabelino -manda narices el nombrecito- para que no se lamiera la herida. Estaba completamente dopado, los ojos rojos, el cuerpo rígido, todo torpón, y al pobre no se le ocurrió otra cosa que pasearse por toda la casa, histérico porque se sentía extraño, y darse con todas las esquinas. Al final encontró la manera de andar sin darse golpes con el collarín: ir de culo. Yo creía que me moría de la risa, el gato andando de espaldas a todas partes. Le corto los huevos y encima me río de él. Lo que digo: al infierno de cabeza.
Hoy parece que está mejor y ya me siento menos culpable. El llevar dos días limpiando los marcajes antiguosdel bicho también ayuda, para qué nos vamos a engañar. Dice la veterinaria que puede que siga marcando esta semana. Espero que sólo sea una semana, o en vez de los huevos le saco los ojos esta vez.
Hay que ver, qué pronto se me ha pasado el disgusto.
9 comentarios:
No tengo gatos pero he conocido las contradicciones de aquellos que los tienen. Desde la castración hasta la muerte terapéutica del gato por ser los de la casa alérgicos a su pelo. Imagino que son una presencia cálida en el hogar pero su adaptación al mundo de los humanos es dura. No sé pero nunca he tenido la tentación de tener uno en mi casa. Mis hijas, no obstante, estarían entusiasmadas. Gracias por tu visita y tus palabras.
jaja, vaya nombre para un gato... ¿no llevará algún anillo al cuello con inscripciones élficas que sólo se pueden ver calentándolo, verdad?
A ver si se normaliza dentro de poco.
Salud!
No había otra opción, Ruth!! El mío ha cumplido ha cumplido un año el mes pasado y aún no ha marcado. El veterinario dice que es tan buenazo que quizás lo haga en la caja y así no habría necesidad... Yo creo que lo que pasa es que nuestra gata ya está mayor -y castrada- y como ve que no nos va a durar siempre, ya me ha hecho insinuaciones de que Balzac tenga descendencia y podremos quedarnos un gatito, un hijo suyo. Obviamente no lo voy a castrar si no lo necesita pero como se le dé por comenzar con las marquitas... no espero a que me perfume la casa, faltaría más!! Lo bueno de los gatos es que se recuperan con mucha más rapidez que los perros, ya verás, en dos días, como nuevo ^^ y tú lo vas a agradecer!! Besote a Sauron, que se va a convertir en el más duuuulce de los gatos :)
Pues no creas, yo tengo gato y gata, ambos pasados por el quirófano, y siete años después, el gato, de repente, debe tener una especie de recuerdo genético y se va derecho a la señorita, comienza a morderle el cuello y a querer montarla.
Ella reacciona estoicamente al principio, pero finalmente tiene que mandarle a paseo siempre.
Muy desalentador...
Joselu, creo que yo me coloco en un término medio con respecto a la humanización de los animales. Tener una mascota es un acto egoísta, lo hacemos para sentirnos mejor nosotros -yo vivo sola y no veas lo bien que me siento cuando llego a casa y tengo al bicho esperando-, pero también les damos una vida mucho mejor (en algunos aspectos) de la que tendrían fuera. Comida, techo, juegos,... Yo en mi próxima vida quiero ser gato.
Yo tenía muy claro cuando adopté al mío que un gato tiene uñas y que me iba a destrozar la casa, y así ha sido. Me he quedado sin cortinas, el sofá parece un colador, las sillas están que dan pena verlas... Pero es un gato, está en su naturaleza. En ningún momento se me pasó por la cabeza quitárselas quirúrgicamente, como hacen muchos. ¿Y si algún día se escapa? ¿Cómo se manejaría sin su principal defensa? Pero lo de mearse... No, lo siento pero eso no.
Les humanizamos, sí, pero hasta cierto punto. Y creo que ellos también sacan beneficios de nosotros, aunque probablemente no tantos como nosotros de ellos. Ahora que el monstruo se ha puesto a corretear por toda la casa con collarín y todo, ya no me siento mal. Hasta ha vuelto a afilarse las uñas en las sillas de la cocina...
Cosaco, no, pero cuando le miras a los ojos ves un resplandor rojo y acojona que no veas. ;-)
Sí, eso, a ver si se normaliza. De momento, mi casa ya no huele a pis...
Lludria, qué suerte la tuya. El mío empezó a marcar con menos de seis meses, por más que la veterinaria me dijera que era imposible. Estaba por decirle "pásate por mi casa, verás si marca o no, jodía".
Sauron es monísimo y ya era dulce sin castrar, pero cuando me quede sin él y tenga que coger otro gato -porque creo que no puedo vivir sin animal de compañía, y un perro da demasiado trabajo-, lo adoptaré, como hice con Sauron. No quiero más gatitos en el mundo cuando ya hay tantos necesitados.
Por cierto, me encanta el nombre de tu gato.
Af, la cuestión es: el minino te mea la casa o no? Porque, si después de esta sigue marcando, es él o yo. O sea, yo, porque le mando a la perrera de una patada en el culo, por mucho que le quiera.
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