Humor (muy) negro

Ayer dijeron en las noticias que el etarra que puso la furgoneta bomba en Durango se olvidó de accionar el detonador y tuvo que volver a hacerlo. Me imagino la conversación con el tipo que conducía el coche que fue a recogerle:
-¿Has aparcado bien pegado a los coches?
-Sí.
-¿Has echado el freno de mano?
-Sí.
-¿Has accionado el detonador?
-¡Ostia!
Y luego la bronca que le echaría la madre en casa -si es que tiene, porque seres así igual nacieron de un huevo-:
-¡Pero mira que eres despistao, Patxi! ¡Lo único que tenías que hacer era aparcar el coche y encender el detonador! Ay, hijo, si es que un día te dejas la cabeza. La mochila, los donuts, el detonador... ¿Ya has meao?

(Siento tomarme algo tan serio tan a la ligera, pero es que clama al cielo. No sólo son una pandilla de cobardes asesinos, sino que encima son gilipollas.)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

más vale, que si fueran inteligentes no quiero ni pensar lo que podrían hacer con su locura.

Maritornes dijo...

Simplemente aplaudo este post. Porque precisamente lo que ha faltado siempre en Euskadi (en mi opinión) es un poco de humor (del más negro que haya si hace falta). Está claro que los gilipollas nacen de huevos. Enhorabuena.

Sebastián Puig dijo...

Suscribo el comentario de maritornes punto por punto y además te mando un beso.

Jon dijo...

¡¡Ese etarra tenía TDA!!. ¿Irá al psicólogo? ¿Y le contara lo del detonador? Ya puede meterse en algún ambulatorio de la Gipuzkoa profunda y que escriban su historial en euskera de pueblo, porque sino... la lleva clara.

Ruth dijo...

¡Ja, ja, ja, Jon! Si todavía van a tener que hacerles un examen psicológico antes de reclutarlos de por vida...
Me alegro de que os guste, majos.