Chupópteros

¿Hay algo más desalentador que una compañera de trabajo a la que no le guste su trabajo? ¿Hay algo peor que llevar treinta años haciendo algo que elegiste sólo porque tus amigas estudiaban esa carrera y decidiste que no querías estudiar sola? ¿Hay algo que chupe más energías que hablar con una persona que todo lo ve negro, para lo que todo es negativo y que no quiere aventurarse en nada nuevo porque ya ve la jubilación cerca?

Odio los chupópteros. Me dejan sin energías.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

alejate de ella lo mas posible!
es un agujero negro de energia!
y esa esta trabajando con niños/as?
para cuando test PSICOtecnicos para los profesores?
aigh...
Kina

Anónimo dijo...

De esa gente hay mucha en mi profesión y se elevan ellos a base de hundir a los demás...te dejan sin energía porque se dedican a eso a vampirizarte...son vampiros de energía...hay que alejarse de ellos..
besos

Francisco Ortiz dijo...

Estar junto a personas necias y ancladas en la negatividad es una condena durísima. Y más en esta poca en que tan pocos escuchan y tantos se desahogan y luego si te he visto no me acuerdo.

Francisco Ortiz dijo...

PD: He enlazado en mis blogs el tuyo, con tu permiso.

Anónimo dijo...

Lo que describes más que la personalidad de un chupóptero es una persona que se siente fracasada. Habría que indagar en sus motivaciones y preguntarse de qué forma llegó a esa situación. Y qué parte de culpa tiene el sistema para ver cómo se ha generado dicha situación.
Un saludo.

Ruth dijo...

Hombre, lo de echar la culpa al sistema me parece muy facilón. La mujer no tuvo valor para buscarse su propio camino, eligió seguir por donde seguían otros y terminó amargada porque no supo cambiar de carrera a tiempo. Así de fácil, la única culpable que yo veo es ella. Ella misma dice que le faltó coraje para cambiar de profesión a los treinta y ocho, que tuvo la oportunidad y no lo hizo (aun no gustándole la enseñanza). Insisto, si está amargada es por culpa suya.
De todas formas, yo creo que el noventa por ciento de la gente que fracasa y se amarga son culpables de su propio destino. No soy muy amiga de echarle la culpa a la sociedad.

Luis Vea dijo...

Ruth, a mí echarla la culpa a también me parece una simplificación. Si te fijas yo no lo hago. Sólo hablo de la parte de culpa. Parte. Un sistema que permite que personas desmotivadas continúen en su profesión es un mal sistema.