Teoría de la literatura

Mi única asignatura en castellano este año es Teoría de la Literatura, y es, paradójicamente, la más incomprensible de las cinco que he cogido este curso. Los libros son dificilísimos de entender, utilizan un metalenguaje muy por encima de mis posibilidades y me cuesta una barbaridad leer y entender cada página del libro. Aún así, cuando por fin consigo entender lo que se me intenta explicar, me gusta.

El último capítulo que he trabajado hablaba, en parte, de la función de la literatura, basándose en la dicotomía de lo didáctico y lo placentero. ¿Debe la literatura enseñarnos, como decía Horacio (creo), o debe su fin ser el de proporcionar placer al lector, como decía Aristóteles (o viceversa)? Y, lo que yo me pregunto, ¿son mutuamente excluyentes ambas opciones? ¿Por qué no se puede aprender con una literatura que además te entretiene?

Hoy les he preguntado a los niños para qué creen que existe la poesía, y sus dos primeras respuestas han sido tanto la una como la otra: para enseñarnos cosas y para disfrutar leyendo. Es algo que está metido en nuestro bagaje cultural, que llevamos escrito a fuego en nuestro inconsciente colectivo. Una u otra, o quizás las dos, pero está claro que esas son las principales funciones y fines de la literatura. Me ha llamado mucho la atención que a los críos les saliera una respuesta tan pronta y que encaja tan bien con lo poco que he entendido de la asignatura. He llegado incluso a pensar que lo que estoy estudiando puede que sirva para algo. Puede. Quizás.

¿Cuál es el fin último de la literatura, pregunto? Y, sobre todo, ¿elegir uno desestima el otro? ¿Se os ocurre alguna obra que fuera tan entretenida como didáctica? ¿Existe algo así?

2 comentarios:

dsdmona dijo...

Estoy convencida que si no hubiera leído tanto no habría aprendido la mitad de lo que sé, también puedo asegurarte que mientras estaba aprendiendo me lo pasaba bien leyendolo. Así que yo creo que las dos vertientes son pposibles, es más casi no entendería lo uno sin lo otro.

D.

Fernando Alcalá dijo...

Esa es una pregunta que llevo haciéndome mucho mucho mucho tiempo (y que dio título precisamente al nombre de mi blog, qué curioso). Yo creo que no tienen por qué ir separadas y que, es más, sin la una, muchas veces, el objetivo de la otra es difícil de conseguir.

(Por cierto, creo que tengo a mano mis apuntes de esa asignatura, si tienes alguna duda o algo, ya sabes)