Y las he usado tanto que dos de ellas se me han acabado, así que ayer fui a comprar otro par de frascos nada más salir del trabajo. Había pensado en coger los frascos vacíos y llevarlos conmigo para decir "quiero ésta", porque ya se sabe que esto de las cremas necesita un máster por lo menos, pero fui así, a pelo, toda valiente yo. Entré en la tienda y me acerqué a una amable dependienta a quien no creo que nadie consiguiera reconocer sin maquillaje. Le expliqué lo que buscaba.

-Se me ha acabado la crema de noche. Es de Esteé Lauder.
-¿Y para qué es?
-Para... la... ¿cara?
-No, no, me refiero a qué hace.
-El... bote... es... ¿morado?
La mujer sonrió con los labios más gruesos y más rojos que yo había visto en mi vida y empezó a hablarme muy despacio.
-¿Qué tipo de tratamiento es? Hidratación, primeros signos de la edad, reparadora...
-Huele a lavanda.
Ella, toda campeona, me lleva a la sección de Estée Lauder y empieza a enseñarme botes. Los hay lilas, los hay azul clarito, los hay con tapa dorada... Pero ninguno tiene la tapa blanca.
-Creo que la que tú dices es de esta línea pero la de tratamiento hidratante, que no me queda. ¿Te la apunto?
-No, deja -digo yo, porque todos los botes tienen la tapa dorada y eso me mosquea un poco; empiezo a sospechar que me estoy equivocando-, ya buscaré.
-De todas formas, no sé si a ti te conviene esta crema, con esos granitos que tienes. ¿Con qué te lavas la cara?
Me da vergüenza decirle "con el agua de la ducha", así que le menciono un jabón de farmacia que uso cuando me acuerdo.
-¿Y qué tónico usas?
-Eh... No.
-¿No usas tónico? -Los ojos, negros, más grandes aún que la boca, están a punto de saltársele de las órbitas. Mientras habla, está llenando un botecito de muestra con una crema que cuesta casi cien euros. La mujer me explica que el tónico es necesario para hidratar la piel y que luego absorba mejor la crema, bla, bla, bla, y que igual esa que tiene ella entre manos me va mejor porque bla, bla, bla-. Te lleno el tarro para que la uses de día y de noche, ya me dirás -Traducido: te lleno el tarro para que te la des con la espátula de escayola, que vaya cara traes. Pero le doy las gracias igualmente.
-También quería un contorno de ojos, de Clinique.
-¿Qué hace?
Suspiro.
-El bote es pequeño. Yo qué sé. Es así -Junto los dedos para mostrar un bote, eso, pequeño. Ella me mira con resignación y me lleva al estante de Clinique. Y ahí me doy cuenta-. Uy, que no, que el contorno no es de Clinique, es como la crema de noche. Pero... Oye, espera, ¿no hay otra marca que empiece por E? Y el bote no es morado, es azul. Sí, azul con tapa blanca.
La chica me mira sin sonreír. No sé si piensa que le estoy tomando el pelo, que hay una cámara oculta o que soy gilipollas. Yo quiero desaparecer. Al rato reacciona: no quería matarme, estaba pensando.
-¿Te refieres a Elizabeth Arden?

-¡Sí! ¡Sí! ¡Elizabeth Arden, sí!
-Ay, pues ya lo siento, esa aquí no la trabajamos. Tienes que ir a (me dice dos establecimientos de la misma casa que están en la otra punta de Vitoria).
-Ah, vale, pues muchas gracias, y ya siento haberte vuelto loca.
-Nada, mujer, tranquila.
Tranquila se queda ella cuando me ve salir por la puerta. Esta tarde voy a meter los frascos en el bolso y ya, leñe.
(Me avegüenza mucho decir que esta escena es verídica al cien por cien. Os juro que no me he inventado nada: soy así de torda sin condimentos.)
3 comentarios:
¿Que te avergüenza? jajajaj,Ruth, si nadie que no se pase la vida obsesionada con esas cosas puede llegar a un sitio así y dar en el clavo. Si hay miles. Miles.Una vez fuí con mi madre a una, por que la mujer tiene ya sus cuarenta y seis y le estaban empezando a salir arruguitas. Y salió indignada, vaya, que ella se había visto unas arruguitas y la dependienta por poco no me la puso como un Shar- pei.Que si para estas tal, que si para las otras... Es increíble el negocio tan enorme que tienen con esto de la edad y tener la piel perfecta. Que parece que tienes aparentar a la fuerza tener veinte si tienes cuarenta por imposición social. Yo creo que esto de cuidarse, hidratarse la piel y esas cosas, pero me parece a mi que es más fácil ir aceptando las cosas de la edad y sobrellevarlas de la mejor manera, sin gastarse el dineral en cremas milagro, tónicos faciales etc, etc.
Además, algunas arruguitas hacen a la gente mas interesante jejeje
Completamente de acuerdo contigo. Las cremas que yo uso son sobre todo hidratantes y con un factor solar alto, que es algo que no suelo cuidar. Tengo asumido que de las arrugas no me libra ni dios, pero se pueden tener arrugas y la piel sana, hidratada y sin granos (que es mi gran problema; cremas anti edad y anti acné al mismo tiempo, ¡no es justo!). Si te digo la verdad, la crema de noche que andaba buscando (y ya he encontrado) me gusta por lo bien que huele y la sensación de frescor que me deja en la cara, porque hacer, por mucho que dijera la dependienta, no creo que haga mucho.
(Y hasta aquí el anuncio de cremas faciales de hoy. En próximas entregas: cómo cambiar las bujías del coche. Si es que los coches todavía tienen bujías.)
Los hombres estamos entrando en ese complicado mundo...pero sin tanta variedad y,por lo general, carísimas...con lo que yo he encontrado una gama de la marca Boots y ya, con eso me voy apañanando...no,como dices,por el tema arrugas,sino por la piel y sus problemas..
Besicos
pd. Me ha hecho gracia,pero no me he reído porque yo tengo unas cuantas de esas para contar con pañales, leches de continuación, potitos, tallajes de ropa infantil, interior...etc...
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