Indefensión aprendida

Una de las cosas más importantes que una persona que se dedica a la educación tiene que tener en cuenta es la autoestima de los y las alumnas que tiene delante. Ya sean niños, adultos o adolescentes, creer en uno mismo marca muchas veces la diferencia entre el fracaso y el éxito y, aunque la vida da muchas vueltas y no todo está bajo nuestro control, hay muchas maneras de ayudar a aquellos y aquellas que tenemos en clase.

Os dejo un vídeo que he encontrado por ahí que demuestra claramente qué poco cuesta hundir a un grupo de personas. Sencillo y claro, y por eso mismo muy efectivo.

2 comentarios:

Crizagloss dijo...

¡Ruth! Que buen video, en serio. Me encanta que haya profesoras como tu, con esa capacidad de informarte y ganas de aprender como mejorar en tu trabajo.Es tan raro eso...
Me ha venido de lujo el vídeo, últimamente estoy en situación de "psicoterapeuta" con una amiga que tiene muchos complejos y ahora, con los exámenes, se pone fatal, y fíjate por donde, el vídeo me ha venido de perlas para su situación, para que se plantee si lo que le pasa es tan real como cree o no.

Anónimo dijo...

Muy interesante. Muchas gracias. Había muchas maneras para describir esta situación, pero reconforta saber que les ponen un nombre concreto al que todos podamos referirnos. Que no es azar.