Quiero vivir en los mundos de Yupi



Quiero vivir en los mundos de Yupi.

Quiero encender el televisor y que no me afecte lo que veo por tener las sensación de que no va conmigo. Que me importe tres pimientos lo que le pase a Garzón, o los millones que se ha llevado Urdangarín, o el último atentado en alguna parte del mundo. Quiero creer que cada día hay menos mujeres asesinadas, que las estadísticas tienen que estar mal, que tiene que haber un error. Quiero creerme a pies juntillas lo que dicen en las noticias sin pensar que el noventa por ciento de lo que ocurre en el mundo no me llegará nunca.

Quiero creer que mi voto vale algo. Que los políticos están ahí para llevar mi voz y la de los que me rodean a donde haya que llevarla. Que están ahí por convicción, no porque no saben hacer otra cosa.

Quiero creer que los culpables pagan por sus crímenes y que ningún estado democrático mantiene a asesinos en el poder hasta que mueren de puro viejos para luego darles un funeral de estado. Quiero creer que los países miran atrás, curan heridas y resarcen a los heridos, en lugar de dar carta blanca y pedir a la gente que olviden.

Quiero pensar que todo el mundo lee por lo menos (¡qué menos!) un libro al mes. Que todo el mundo sabe quién es Herman Miller, o Virginia Woolf, o Gabriel García Márquez, aunque no hayan leído nada suyo. Quiero que las librerías y las bibliotecas tengan tal afluencia de gente que sea tan difícil entrar en ellas como en Zara en rebajas.

Quiero creer que la humanidad se divide entre los muy buenos y los muy malos, y que yo, por supuesto, pertenezco al primer grupo. Que todo el mundo tiene un alto grado de sentido común y pueden diferenciar el bien del mal y actuar en consecuencia, y que si alguna vez se equivocan es eso, una equivocación.

En suma: quiero ser tonta. Pero sin saberlo, porque si no eso también me crearía angustia.

3 comentarios:

Crizagloss dijo...

Sería bonito vivir así. La gente que no se preocupa, esos "tontos" que no se enteran de la misa la mitad y se dejan manipular son felices, a su manera.
Me dice mi madre muy a menudo que yo solita no puedo querer solucionar todo lo que está mal en el mundo, que voy a sufrir mucho.Pero me parece mejor así. Los habitantes del mundo de Yupi podrán vivir tranquilos sin preocuparse de lo que pasa a su al rededor, pero tampoco aportan nada al cambio. Yo todavía sueño con que poco a poco las personas del bando "bueno" (con sus matices) vayan ganando terreno.
Y un libro al mes...conozco personas que no leen eso ni al año. Pobres,ellos se lo pierden.

Max Estrella dijo...

Yo intento aislarme en libros,letras y buenos deseos porque encima,trabajando en lo que trabajo, veo lo mejor de cada casa a diario...pero aún así, me he abierto cuenta en twitter para "denunciar", me he bajado la sentencia del constitucional del 85(a la que quiere volver Gallardón) para recordar lo que decía sobre el aborto y me indigno por muchas, muchas cosas de las que pasan...y lo digo...es mi pequeño y tonto grano de arena...o cambia o revienta...como el Lute...
Besicos, guapa.

Ruth dijo...

Cuánta razón tenéis los dos.
Yo siempre he aspirado a cambiar el mundo, todavía hoy lo hago, a pesar de que los años te van dando la perspectiva de que una persona sola no puede hacer mucho. Aun así, siempre pienso que quizás no pueda ayudar a millones, pero con cambiarle la vida a una docena de personas, o a cinco, o a una, ya habrá merecido la pena.
Max, yo también me refugio en letras. Pero es que últimamente me ha dado por letras que no son de ficción (sobre todo ensayo feminista, con toda la influencia que el feminismo tiene en estudios de género, o de raza, o de colonialismo a palo seco), y cuanto más sé, más me cabreo. Aquí también se nota la edad, porque me lo tomo con más calma que hace, digamos, diez años y siempre pienso "bueno, al menos vamos avanzando; despacio, muy despacio, pero vamos avanzando". Hasta que ha llegado Gallardón, quiero decir.

Besos.