
Cuando trabajaba en Estados Unidos, uno de mis directores resultó ser un pastor de no sé qué religión cristiana (una de esas denominaciones protestantes de las que al final acabé perdiendo la cuenta) que se había metido a director de escuela porque los pastores no tenían jubilación y se ganaba más en la enseñanza. No era un hombre mayor, rondaría los cincuenta o menos, y era un cachondo mental con muy poca seriedad en su trabajo que no te daba problema ninguno, pero tampoco te los solucionaba. A pesar de su aparente "campechaneidad", permítaseme el palabro, no nos hizo falta mucho tiempo para darnos cuenta de que dentro de él se escondían varios "ismos" que a los españoles que trabajábamos con él no nos gustaron nada: racismo, machismo y creacionismo, entre otros. También era republicano, pero bueno, muchos otros lo eran y no tenían por qué ser malas personas.
Teniendo en cuenta que trabajaba en un pueblo con una población mayoritariamente inmigrante y en una profesión en la que se veía rodeado de mujeres, entenderéis que los dos primeros "ismos" no eran de tomarse a broma. Sin embargo, la anécdota que me ha venido hoy a la cabeza por un artículo sobre Darwin que he leído esta mañana en el periódico tiene que ver con el creacionismo.
Era costumbre en las escuelas de King City que los directores editaran un pequeño panfleto, una especie de carta, con las actividades de la semana que comenzaba, al que añadían también un pequeño artículo personal que trataba, normalmente, sobre algún tema que había ocurrido en la escuela. Eran artículos que animaban al profesorado, que les decían lo maravillosos que eran todos y lo bien que hacían su trabajo; en definitiva, eran la versión adulta de una "cheerleader" para los profesores, en vez de para los jugadores de fútbol. Nuestro director, sin embargo, tenía la puñetera costumbre de escribir artículos que a veces no tenían mucho que ver con lo que estaba ocurriendo en el colegio y sí con lo que anunciaban los telediarios, dando su punto de vista completamente parcial sobre el tema y dejándonos a todos con cara de gilipollas porque no teníamos manera de replicar. Una vez habló de que teníamos que apoyar a las tropas americanas en Irak. Otra, en defensa de los profesores europeos que trabajábamos allí, porque no había que confundírsenos con los mejicanos (le montamos un buen pollo y le dijimos que nos daba lo mismo con quién nos compararan, que no lo tomábamos como un insulto, y no lo entendió). Pero el que a mí más daño me hizo fue uno en el que se metió con el equivalente al ministro de educación de California.
Este hombre (el ministro), en un valiente intento de acallar polémicas, prohibió la equiparación de la enseñanza del Génesis con la de la teoría de la evolución de Darwin en las escuelas, defendiendo que una cosa eran las creencias y otra la ciencia. Nuestro querido director le puso a caldo, diciendo en el artículo de marras que este hombre no era un educador, no era nadie para venir a decirnos a los profesores lo que teníamos que enseñar o no. Que él creía más en el diseño inteligente que en Darwin (lo equiparó, si señor) y que el ministro no iba a obligarle a cambiar sus creencias, porque eran eso, creencias, ya que Darwin no tenía ninguna prueba de que su teoría fuera cierta. Muchos nos subimos por las paredes. Fui a hablar con él. Le dije que me había ofendido, y él siguió en sus trece de que no había pruebas para decir de dónde venimos y a dónde vamos. Mi queja le entró por un oído y le salió por el otro.
Este hombre ha sido despedido por su incapacidad como director. No ha sido por este artículo, aunque ha ayudado, y mucho, en su declive, y me alegro de que ya no esté en una posición de poder.
No tengo ningún problema con la Biblia, con el Génesis y con cualquier otro libro religioso. Me parece una preciosa colección de historias que me permiten ver cómo la gente de hace miles de años se explicaba lo que ocurría a su alrededor. No me molestan los creyentes, cada uno es libre de creer en lo que sea si le ayuda. Pero cerrar el camino a la ciencia porque contradice una creencia es volver a los siglos más oscuros de nuestra historia, y tenemos que evitarlo de cualquier manera. Por suerte, vivimos en un continente donde directores como el que yo tuve no sobrevivirían a una inspección de educación, pero todavía hay mucho trabajo que hacer en el mundo. Y que uno de los lugares que necesita más ayuda sea el país más fuerte del mundo, me aterra.
11 comentarios:
Definitivamente quiero vacaciones (escolares)... llevas un ritmo este verano que ya quisiera... y no es por falta de inspiración ni de ganas... pero es que ni un minuto libre tengo, oigaaaaaaa
En fin, sobre este post, ni qué decir tengo. Básicamente pienso lo mismo que tú. Me parece fabuloso que cada quien tenga las creencias que quiera pero una creencia jamás puede ser comparada con una demostración científica...
Saber que la vida en este planeta comenzó por seres unicelulares que fueron mutando hasta llegar a los millones de especies que lo pueblan hoy en día, parece que no es tan obvio para muchos.
Hace falta ser abyecto.
¡Pobrecita! Ánimo, mujer.
Yo alucino con los religiosos que no comulgan (valga la puya) con Darwin: ¿qué hay más milagroso que una célula convirtiéndose en lo que somos hoy en día? ¿No podría ser esa la base de la religión, que dios ha querido que evolucionemos hasta estar hechos a su imagen y semejanza? Si ni el Vaticano niega a Darwin, leche.
Totalmente de acuerdo contigo y además tu manera de exponerlo me ha parecido magnífica.
¡Ponte uno de esos banners de creacionismo go home, mujer!
Tienes uno en mi blog.
O entra al blog del copépodo, que tiene muchos, y abundante parafernalia sobre el asunto.
plas plas plas
(esos son aplausos)
No lo habría dicho mejor, no señor.
En este sentido, y no sólo en los Estados Unidos, estamos viviendo una involución. Sólo tienes que revisar lo que predican Rouco y compañía... Menos mal que no toda la iglesia comulga con el mismo yugo.
Exacto, Rhytmduel. Recuerdo yo un cura diciéndoles a los profesores que les hablaran a los niños de la biblia como si fuera un cuento, no algo que pasó de verdad. Ese es el tipo de cura que a mí me gusta, el que va de paisano y no reniega de la ciencia. Y luego cada uno que crea lo que quiera.
Oscurantismo y cerrazón. Poco más han traído las religiones monoteistas.
Estoy en tu defensa de la ciencia. La religión debe quedarse de puertas para adentro.Una actividad más de lo privado (si me permitís el exabrupto como ir al excusado a hacer aguas menores, igual de privada).
Ruth,
cuando una tradición se impone ante una análisis objetivo y desnudo de elementos subjetivos, es difícil que alguien no crea en lo que le dicen.
¿Sabías que parte de estos creacionistas afirman que la Tierra no tiene más de 6.000 años?
Imagínate...6000 años...eso para un planeta no es ni una milésima de segundo de nuestra existencia!
Saludos.
¿Pero tanto como para imponerlo en las escuelas y compararlo a la ciencia? Sí, entiendo lo que dices, es difícil librarse de una creencia tan arraigada.
6000 añitos... Cuando el ser humano tiene qué, ¿30.000?
Gracias por la visita, KC.
Parte de mi familia materna se convirtieron en Testigos de Jehová... También ellos están contra Darwin, nada de evolución, dicen. Gracias a Darwin, escapé. Hoy diría que a lo más que llego es a ser agnóstica :)
No entiendo porque en tu post insistes en llamar "ciencia" a la teoria de la evolucion, despues de todo es solo una teoria que ofrece una explicacion acerca del origen de la vida en este planeta. Busca en tu diccionario el significado de la palabra ciencia.
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