
Nada más levantarme me he encontrado con un mensaje de Hugh en el contestador. "Nos vemos esta tarde, preciosa, ponte la minifalda que tanto me gusta". Sí, hombre, con el frío que hace hoy, me he dicho, y he borrado el mensaje. Él, insistente, ha llamado tres veces más, pero después de mandarle a la porra en la primera llamada he dejado de contestar. Él ha terminado dándose por vencido y se ha ido de putas. Igualito que el año pasado.
Después de desayunar he sacado la agenda y he empezado a organizar mi día.

A las diez, café con pastas con Robert. Por suerte, aún no le ha dado por el té por muy inglés que se haya vuelto últimamente.

A las doce, paseo romántico por el parque de Arriaga (antes de que se lo carguen para hacer la maldita estación de autobuses) con Colin.

A las dos, comida con Ewan, que salía ya mismo con la moto a vaya usted a saber dónde.

A las cinco, una cervecita con el bueno de Ben, a quien he tenido que hacer un hueco de última hora.

Y dentro de media hora, cena a la luz de las velas con mi Alan, quién si no, que ha tenido la santa paciencia de aguantar a mis otras citas y ha sido tan amable de mandar a la mierda a Hugh de mi parte.
Feliz San Valentín a todos, y a ver si el año que viene me organizo mejor.
3 comentarios:
Jajaja, di que sí, que sea de 48 horas, que no damos abasto con tanto guaperas que atender. O que, visto el sentido tan multitudinario que tiene este día para algunas (...) está claro: que sustituyan la semana de fiestas mayores por otra de San Valentín.
Ah, ya me olvidaba: Efusivas y entusiastas felicidades. Nunca he visto una agenda tan apretada y tan bien organizada ( es más, y sin que nadie se enfade.......qué lujo, mare)
Saluditos, expresiones y gracias por las risas
Por Dios, qué estrés me da sólo de pensarlo. Alabo tu buen gusto ;-D
^^ ¡Caray, no están naaaada mal esas citas! ¡Qué risas! ¡Y qué ternura ver que Alan sigue siendo tu favorito..!
Besazos
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