Bienvenidas a esta nuestra comunidad



El otro día tuvimos reunión de vecinos a cuenta de que pronto vamos a empezar las obras para poner el ascensor y cambiar la escalera y el portal. Vino el arquitecto y nos estuvo explicando los últimos detalles sobre accesibilidad durante las obras, acabados, etc. Una vecina hizo hincapié en que el portal tenía que quedar muy bonito; como es muy pequeño, por más que lo apañen no supondrá mucho gasto. El arquitecto le contestó que nos iba a traer materiales y demás para que eligiéramos los acabados cuando llegara el momento de dar los toques finales.

El vecino del quinto hizo un aspaviento airado.

-A mí eso me da igual, de eso que se encarguen las señoras. A ver, a ver, ¿qué decías de las vigas?

Yo le miré, ojiplática, sin poder creerme que en pleno siglo XXI todavía se puedan escuchar comentarios así; me sorprendió, sobre todo, que ni siquiera era el mismo vecino que, en una reunión anterior, al comentario que hizo alguien de que había ceniza en la ropa tendida, contestó con un "ah, yo de eso no sé nada, no soy mujer" (es que en esta nuestra comunidad, lo de tender y recoger la ropa se lleva en los genes, debe ser). Aturdida, y temiendo soltar una bordería si seguía mirándole, aparté la vista y me encontré con los ojos de la vecina del primero, que se mordía los labios en un esfuerzo sobrehumano por no reír. En cuanto nos supimos acompañadas, las dos soltamos una carcajada que el resto de vecinos -todos hombres menos una- no entendió.

Mejor reír. Para qué hacer mala sangre. Pero al próximo que me diga que se ha logrado la igualdad entre géneros, le escupo. En un ojo.

3 comentarios:

Crizagloss dijo...

Si yo te contara...llevó media tarde con la mosca detrás de la oreja. ¿Igualdad? Sí, seguro... Si las mujeres son las primeras que se discriminan (diría somos, pero creo, y solo creo,estar un poco por encima de eso). Esta tarde he estado hablando con mi compañera de piso y sus amigas (atenta, mujeres de 30 años, trabajadoras y profesionales) y estaban criticando a la "zorra" de la compañera de trabajo, que se lia con todo dios. Pero el jefe, que es un mete manos,va buscando jaleo y las toquetea a todas, a pesar de estar casado, es más gracioso...¡es que tiene unas cosas, el hombre!
Y lo dicen así, tan tranquilas, se rien y todo. Que hasta me han mirado raro cuando he defendido a la muchacha...¿tu entiendes algo? Si es que la gente no tiene remedio...

Ruth dijo...

Yo también pensaba así antes (como tú, no como ellas), que las mujeres son las más machistas, las que se discriminan, etc. Pero estoy llegando a la conclusión de que hay mujeres a las que no les queda otro remedio porque las han educado así y han crecido en un entorno en el que lo primero es competir por la atención de los hombres. No se valoran si no les valoran ellos, se les ha hecho creer que ellos valen más que ellas y que todo lo que ellos hacen está bien, que hay que competir por la atención de esos seres superiores. Antes me cabreaba, ahora esa gente me da pena. Tengo amigas que me dicen (de broma, lo sé, pero lo dicen) que lo de criticarnos unos a otros va en el cromosoma X, no te digo más.
En fin, poco a poco. No podemos cambiarnos más que a nosotras mismas, el resto que se apañe.

Ruth dijo...

(Y cuando digo "unos a otros", quiero decir "unas a otras". Que me ha traicionado el subconsciente, pero no sé para qué lado.)