Tenia que pasar...

Y pasó.
Ahí estaba yo, doblada por la cintura (sí, ya sé que es mejor agacharse con las rodillas, pero a ver quién es el guapo que mantiene el equilibrio así cuando una bestia de cuarenta kilos insiste en ponerse en marcha en ese mismo momento), enseñando al mundo lo mejor de mí (el culo), el pelo sobre la cara, las piernas bien abiertas para no caerme encima de las deposiciones de mi querido animal y haciendo malabares para recoger una mierda del tamaño de un caniche cuando, al levantar la cabeza, me encuentro con una sonrisa de oreja a oreja bajo unos ojos de color caramelo que quitaban el sentido. Él sonríe, yo sonrío, nuestros respectivos perros se huelen el culo... Y yo corro a buscar una papelera para librarme del engorro que llevo en la mano y el sofocón, aunque de ese no me he deshecho tan fácilmente.
(Él también llevaba un papel de periódico en la mano. Pero el suyo aún estaba vacío.)

11 comentarios:

Arroba dijo...

whfkhwCúanto tiempo sin leerte, querida Ruth, y qué magnifico tu post. El mejor de cuantos he leído hoy.
Un beso

Arroba dijo...

¿y ese pegote que sale junto a mi comment?
¿tu perro caga en tu blog?

Ruth dijo...

¿Cómo? Yo no veo pegote, veo whfkhw. Pensaba que lo habías puesto tú, ¡ja, ja!
Besotes.

jose.etxeberria dijo...

Un día de estos vas a acabar encontrando el hombre de tu vida ;-)

Jon dijo...

Pero ¿Quien era? ¿Quien eraaaaaaaaaaaaaaaaaaaa?

Maripuchi dijo...

jajaja lo mejor, los perros oliéndose el culo!!!, sin duda!!! jajajaja

Anónimo dijo...

perokebonitooooo!
apuntate dia y hora D, para aparecer otra vez y tener otro encuentro!
esta vez, igual, mejor sin posturitas ni deposiciones caninas...
ya nos contaraaaaassss!!

josef dijo...

Un post muy interesante me ha encantado y divertido. Saludos intensos! es la primera vez que llego a tu blog. Prometedor!! Gracias.

Leticia Zárate dijo...

Me he puesto al día hoy con tu blog y encontré cosas maravillosas, no pude comentar todo (ash, la falta de tiempo) pero leído esta.

Saludos.

leo dijo...

¡Hola!
Me ha encantado el relato. Es genial. ¿Es autobiográfico? Me entusiasman esas situaciones entre el surrealismo y lo kitsch, de taaaan reales.
Genial.
Sigo leyendo, con permiso.
Un saludín.

AdR dijo...

Haberle rellenado su papelito con algo del tuyo, mujer, así se empiezan todas las relaciones ¿no? :P

Hay que compartir, lo que es tuyo es mío, y viceversa.

Besos