
Si mañana me dieran la oportunidad de conocer a cualquier persona, sin ninguna duda elegiría J.K. Rowling. Sí, de verdad, no miento, incluso antes que a Alan Rickman o a Hugh Grant (a este último no pediría conocerle nunca, se me caería un ídolo) querría conocer a Joanne. Y no porque haya escrito uno de mis libros favoritos (como ella, yo considero toda la serie una unidad en la que voy descubriendo cosas nuevas con cada nueva lectura), sino por lo bellísima persona que es. Cuanto más leo sobre ella, mejor me cae. Sus opiniones sobre los fundamentalistas cristianos que piden la quema de sus libros sin haberlos leído, siendo ella creyente y habiendo bautizado a sus hijos; el puntazo de incluir un personaje gay y lograr que su sexualidad no le definiera (Sirius Black también podría haber sido gay, ¿no?; no se le menciona ninguna novia ni que le gustara nadie en la escuela); su lucha contra la depresión y el hecho de que no le avergüence hablar de ello; el que dedique un porcentaje de su fortuna a causas benéficas; que se moje a la hora de hablar de política, de anorexia, de problemas sociales... Me gusta esta mujer. Y el hecho de que sea una de las mayores fortunas del mundo, que tenga una casa que parece un castillo y que se compre zapatos de miles de libras a pares (ja, ja) no va a cambiar mi impresión.
Curioso, sin embargo, que el personaje de los libros que menos me gusta sea Harry, el único que, precisamente, tiene mucho de la autora. Los detalles del chaval que menos me gustan son los que ella misma ha dicho que la definen, con lo que, supongo, nunca podríamos llegar a ser íntimas amigas. Ni falta que hace, tampoco: me encantaría poder darle la mano, felicitarla por su trabajo y pedirle que ruegue a los guionistas de las películas que quedan que no las fusilen como fusilaron la tercera.
O, ya puestos, que me contraten a mí, que puedo recitar partes enteras de los libros y le haría una adaptación monísima. Lo único que la séptima se iba a llamar "Severus Snape and that highly annoying Potter boy". Detalles, vamos...
(Os iba a poner un link a su última entrevista, pero por algún motivo no funciona -seguro que el motivo es que lo estoy haciendo mal, pero bueno, qué le vamos a hacer, si con un encantamiento valiera seguro que lo hacía funcionar-. Si queréis leer alguna de sus entrevistas, www.mugglenet.com tiene muchas.)
3 comentarios:
Joe, ¿ves? Exacto, no entiendo por qué a la gente le gusta la tercera película si a mí me parece la peor. Solo hubiera bastado con un par de minutos más de metraje, joe, en el que el sentido de la película (y del libro, claro) quedara explicado, narices. Un "Oye, Harry, a que no sabes qué? NOSOTROS ÉRAMOS LOS MERODEADORES, HIJO" o algo así, que tampoco costaba tanto.
A mí también me cae bien esta mujer (detrás de toda la maraña de envidia que la tengo. Envidia de la buena, ¿eh?). No me parece políticamente correcta. Y eso, hoy en día, estemos de acuerdo con su falta de corrección o no, o comulguemos con sus ideas o no, es algo que valoro mucho.
Estuve el otro día en Edimburgo en The Elephant House, el lugar donde empezó a escribir la saga y, claro, nos hicimos fotos con el séptimo.
A todo esto que dices de Sirius, no sé si sabes que es prácticamente canon para las fans españolas que Sirius y Remus eran pareja. Así que tu teoría es compartida por mucha gente.
Y para terminar, sí, Harry es el que menos me gusta. Donde estén Hermione, Luna y Ron...
The Elephan House, apuntado queda. Yo y mi fetichismo... Cuando vaya a Escocia no fallo.
Hombre, lo de Lupin y Sirius me parece rizar el rizo (al fin y al cabo, Lupin sí que se casó, ahí por lo menos la Rowling lo dejó claro -otra cosa es que cada uno haga lo que quiera con los personajes-.). Estoy de acuerdo en lo de políticamente incorrecta; ella es ella -por más que los que la critican digan que es una creída, rasgo que no he visto en ella en ningún momento, y la he observado con detenimiento-, y al que no le guste, que no mire, oye.
Una amiga mía dice que ni Harry Potter ni leche, Hermione to the power. Hasta en eso me encanta, la visión tan poderosa de las chicas que Jo da en los libros. Y en cuanto a personajes, mi lista de favoritos la encabeza Snape (al que sólo le deseo cosas buenas pero no me gustaría nada conocer, contradictoria que es una), muy seguido de Neville y Luna. Geniales.
Mmm... pues a mí también me gustó mucho la tercera película. Supongo que fue el cambio a un tono más tétrico, menos infantil. Eso sí, renegué de lo mismo: tanto les hubiera costado añadir el pequeño pero importante detalle..? Espero que para las películas que harán del séptimo libro lo tengan más en cuenta y no se dejen atrás nada esencial.
Al leer este post, me han entrado ganas de volver a localizar un par de páginas perdidas hace tiempo, la de un cierto tren que me trasladaba a Hogwarts y la de Jo, interactiva y divertida. Deseadme suerte!!
Por cierto, Ruth, he puesto un link a este post tuyo, espero que no te moleste. Un besazo!!
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