De compras

Situación: Tienda súper guay de ropa distinta, que se agradece de vez en cuando. Vestido monísimo, tallaje extraño (de los que van del uno al cuatro, vaya). Vestido en mano, me dirijo al mostrador.

Yo: Perdona, quería probarme este vestido. ¿Qué talla es como para mí?

Dependienta: A ver... Mira, esta es como una cuarenta. Para ti de sobra.

Yo: ¡¡TE QUIERO!! ¡¡TE ADORO!! ¡¡SI FUERA LESBIANA TE HACÍA MÍA AQUÍ MISMO!!

(La carencia de calorías afecta al comportamiento racional, me temo...)

1 comentario:

Max Estrella dijo...

Si es que te vas a poner monísima...
Y si, afecta... ;)
Besos