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Errar es humano

Hoy he salido a dar una vuelta por la mañana y, como siempre, he acabado entrando en una librería -mejor dicho, dos- porque los libros siempre me sientan bien y no hay que probárselos ni buscar zapatos a juego después. No iba a comprar nada, mi balda de libros por leer se llena cada vez más y todavía no he empezado con las lecturas de filología inglesa, pero me gusta pasearme entre libros. Ambas librerías estaban a rebosar, algo que jamás había visto en Vitoria. En seguida me he dado cuenta del motivo: "Un mundo sin fin". Primer día del lanzamiento en castellano.
La gente se llevaba la novela a pares, las dependientas no podían sacar los libros de la caja lo suficientemente rápido. Algunos miraban la página de atrás, la que lleva el reconocimiento a Vitoria; otros hojeaban el libro, buscando, sin duda, alguna referencia a la catedral. Hasta en el Telenorte han salido imágenes de librerías a rebosar. Más ejemplares que de Harry Potter se han puesto a la venta, oiga usted.
Y yo me he tenido que morder la lengua, darme la vuelta y salir, porque lo único que quería hacer era gritar: ¡No lo hagáis! ¡No mancilléis el recuerdo que tenéis de "Los pilares de la tierra" con un bodrio de 1.200 páginas en el que NO PASA NADA! ¡No os compréis un libro en el que la tan traída y llevada catedral ocupa apenas cinco hojas (siendo generosa)! ¡No! ¡Dejadlo! ¡Os lo dice una fan que ha creído en el libro hasta la última página y a punto ha estado de aplastar al gato al tirarlo con rabia contra la pared!
Pero no he dicho nada, por supuesto, porque, quieras que no, es propaganda para la ciudad y seguro que a muchos de ellos termina gustándoles; no deja de ser una réplica casi exacta del primero (o sea, un desperdicio de papel, como decía Luis) y a la gente le gusta lo conocido. Pero reconozco que me equivoqué. Y como equivocarse es humano y reconocerlo, divino, pues voy de divina por la vida y lo digo bien alto:
La última novela de Ken Follet es un coñazo. Y cualquier similitud con la catedral de Vitoria, pura coincidencia.