
El mes pasado me fui a una bodega a La Rioja alavesa con unas amigas. No me gusta el vino, pero celebrábamos una ocasión especial y me colé en una visita guiada que incluía la cata de un par de vinos al final. El bodeguero -o empleado de la bodega, más bien- nos explicó detalladamente el proceso de elaboración del vino y las diferencias entre el vino joven, el crianza y el reserva, y cuando terminó su explicación nos lanzó la pregunta retórica de rigor que, estoy segura, alguien siempre le lanza a él en todas las visitas. "¿Y cuál es el mejor vino, cuál es el vino bueno? El vino bueno, el mejor vino, es, sin ninguna duda, aquel que le gusta a cada uno".
Hoy he leído un comentario dejado en el post anterior sobre Ken Follet de un compañero bloguero,
Luis Vea García, que me dice que no confunda la buena literatura con la literatura que me gusta. Curiosamente, cosas que tiene Internet, mi querida
Maritormes se plantea en su blog la pregunta de cómo decir a alguien que no tiene talento para escribir que se dedique a otra cosa. Yo he contestado -muy pobremente- a Maritormes y estaba a punto de contestar a Luis cuando me he dado cuenta de que, ¡terror!, no tengo muy claro qué es buena literatura. ¿Cómo decirle a alguien que escribe correctamente pero no tiene talento para la literatura cuando ni siquiera tengo muy claro qué es talento?
¿Qué hace a un buen escritor, si es que se hace? Porque, ¿un escritor nace o se hace? ¿Qué diferencia a un gran escritor de un buen redactor? Sinceramente, no tengo respuesta. No puedo razonar empírica y racionalmente lo que para mí es buena literatura. Considero buenos, como más o menos todo el que los haya leído, a Paul Auster, Gabriel García Márquez, Leopoldo Alas "Clarín", John Steinbeck, Dostoievsky (como quiera que se escriba)... Pero también considero buenos a J.K. Rowling, a Ken Follet, a Elizabeth George, y a un largo etcétera de gente que, o no son conocidos, o al decir su nombre la gente me mira con el ceño fruncido y piensa que soy medio lela.
En el blog de
AdR he encontrado una definición de literatura que me encanta: "Literatura es cuando tú sientes que hay algo que no se dice detrás de una frase sencilla". Exacto. Como la niña de mi clase que hoy, cuando les he pedido que me escribieran una pequeña estrofa para continuar un poema en euskera, me ha escrito (traducción libre e inexacta, no me acuerdo de la estrofa palabra por palabra): "Cuando miro en tus ojos, amado, veo el mar y me creo pez". Eso es literatura, sobre todo viniendo de una niña de once años. ¿Es buena literatura? Para mí, sí. Me hace sentir. Me hace pensar. Y creo que eso es lo que hace la buena literatura. Hace años que me cansé del síndrome del traje del emperador, como yo lo llamo: si "los que saben" dicen que es bueno, tiene que ser bueno. Pues si a mí no me gusta, no me gusta (lo siento, James Salter). Y no veas la de gente que dice "pues a mí tampoco" una vez que tú te atreves a hablar.
¿Qué es buena literatura, pregunto? Por favor, dadme una definición, o, al menos, una lista de características que se debieran incluir. Yo pongo las mías (las primeras son de cajón):
-Buena gramática.
-Buena estructura.
-Buen tema (al menos algo que interese o que entretenga, porque los desvaríos de un filósofo sobre el desarrollo intelectual de, pongamos, un burro, no creo que atraigan a mucha gente).
-Imaginación: incluso en las autobiografías, por favor.
-Vocabulario correcto para cada ocasión y cada personaje.
-Personajes creíbles, de esos que te da la impresión de ir a encontrártelos por la calle.
-Una historia que al final te haga lamentar haber acabado el libro.
En resumidas cuentas, para mí la literatura es como el vino: es buena si me gusta. Si no, kalimotxo.