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Se han rajado

Para este nuevo curso, el Gobierno Vasco había planeado un arrinconamiento de la religión en la educación secundaria que a mí me encantaba. Se trataba de no obligar a aquellos que no escogieran religión a dar una asignatura "equivalente", con la pérdida de tiempo y de esfuerzo por parte de todos que una asignatura sin currículum conlleva. Querían poner la religión a primera o última hora, para que el resto de los alumnos no tuvieran una hora libre en medio del horario. Por supuesto, la iglesia se les ha echado encima. No se contentan con que se dé religión en horario escolar, se tiene que notar. "¿Qué adolescente va a querer dar una hora más de clase al día? ¿Quién va a querer tener una materia más que los demás?" Yo me debo estar volviendo loca, porque a mí eso me parecía religión: una asignatura para el que la quiera, no para los demás.

Pues el Gobierno Vasco se ha rajado. Al final ha incluido la asignatura dentro del horario, para disgusto de profesores y la mayoría de los padres. Todavía está por ver si va a conseguir el plan B, o sea, que en lugar de "ética" se den asignaturas de refuerzo para esos niños (la mayoría) que no van a religión. A esto la iglesia también se opone, porque no es justo (según ellos) que los demás tengan ayudas y a los de religión se les nieguen. No, si no se les niega, se les da a elegir. La educación pública no llega a tanto.

Veremos cómo termina esto. Yo este año tengo dos niñas, entre veintiún alumnos, que van a religión, y por ellas tengo que hacer encaje de bolillos e inventarme algo para tenerles entretenidos una hora y media. No puede ser académico, ni lectura, ni refuerzo,... No sé, les enseñaré calceta, o veremos películas de Disney con finales felices, o hablaremos de fútbol y de Nadal. Al final, esa hora y media que podría utilizar para hacer actividades extras con un excelente grupo que iba a dar mucho de sí se queda en nada.

Seguiré quejándome de la religión en las escuelas en entradas sucesivas, no os quepa duda. Algún día conseguiremos una escuela laica de verdad.

Religion, go home!

Una hora y media de religión todas las semanas. Hora y media que podíamos dedicar a explicar mejor el tema de matemáticas, a hacer experimentos de ciencias, a trabajar un poco las redacciones en cualquiera de los tres idiomas que hablamos. No. Hora y media de religión. Y luego viene el informe de marras y dice que hemos bajado en matemáticas. Que hay que quitar horas de gimnasia para dar más inglés, por muy gordos que estén nuestros alumnos. Que no se dan suficientes horas de ciencias y sociales. Que hay que ampliar el horario escolar porque no se llega. Que qué se les enseña a los niños y niñas en clase si no saben cuál es la capital de Francia.
Pues la historia de Moisés, oiga usté.
Y ojo, que a nadie se le ocurra hacer lectura con el ochenta por ciento de la clase que no va a religión -que es la media en la ikastola donde yo trabajo-, porque va el profe al director y te monta un pollo que lo flipas. No se puede dar carga lectiva en esas horas, tiene que se ética. Ya, pero es que nos hemos cansado de hablar del calentamiento global, de la violencia de género, del hambre en países subdesarrollados... Es que no sabemos lo que es un atributo, o la diferencia entre "hasi" y "hazi". Es que me gustaría utilizar las horas escolares para dar carga lectiva, caprichosa que es una. No sé, a mí cuando me contrataron lo hicieron para eso, creo.
Los que seáis de ciencias, haced los cálculos de cuántas horas al año son hora y media a la semana. Yo no lo he hecho, pero me da a mí que es una burrada.