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8 de marzo



Hay gente que no entiende que tengamos un día de la mujer trabajadora. ¿Cuándo es el de los hombres?, oigo decir, sobre todo a mujeres (sí, sobre todo a mujeres). Pobrecitos, a vosotros no os celebra nadie. No se dan cuenta de que los hombres tienen el resto del año, 364 días. O quizás sean cosas mías.

No está todo hecho, ni por asomo. Las mujeres siguen cobrando un treinta por ciento menos que los hombres por el mismo trabajo. Siguen teniendo más difícil el acceso al mundo laboral. Siguen siendo las encargadas de la casa, el trabajo, los niños, el cuidado de personas dependientes... Se ha avanzado, sí, por supuesto, pero no lo suficiente. Todavía no hemos llegado.

Algunas se conforman con lo que tienen. Alguna habrá que lea esto y piense "ésta, ¿de qué se queja?" Pero me quejo. Me quejo por las que no tienen voz, me quejo por las que no pueden quejarse, me quejo por las que no saben que pueden quejarse. Me quejo por las que se conforman. Me quejo por las que me dicen que no me queje tanto. Qué le vamos a hacer, soy una quejica.

Feliz día de la mujer trabajadora. Que no se os olvide nunca que sois las dos cosas, y, ante todo, personas.

2010

Nunca puedes decir "este año solo puede ser mejor que el anterior", porque la vida es muy puñetera y puede demostrarte lo equivocadísima que estás. No me atrevería a gritar a los cuatro vientos que por fin se ha acabado un año horrible, horrible, horrible y que espero con avidez todo lo bueno que me va a traer el 2010, porque me he vuelto cauta y aquella resolución de "este va a ser el mejor año de mi vida" ha desparecido. No sé si tengo un mejor año en mi vida, todos han tenido sus cosas buenas y malas. Pero el 2009 pasará a la historia como el año de la pesadilla. En el 2009 murió mi padre, y todo lo bueno o regular que pasara el resto de los 364 días ha quedado en el olvido.

Este año lo termino con una migraña y lo empiezo con una gastritis. Si fuera supersticiosa, diría que no es muy buen augurio; como las supersticiones dan mala suerte, he decidido que empiezo el año enferma para quitarlo de mi lista de quehaceres y poder pasar el resto del año fresca cual lechuguita. El gato tiene un ojo rosa que apenas puede abrir, él también empieza el año regular. Los demás, como siempre, más o menos afortunados. Que empiece un año nuevo no significa que tenga que haber muchos cambios. Desgraciadamente. Cambiaría tantas cosas en mi vida... Lo malo es que todas escapan a mi control.

Qué seria me he puesto. Yo solo pasaba por aquí para desearos un feliz 2010, y que todo lo que deseéis se cumpla o al menos no se vaya al garete de forma estrepitosa. Sed todo lo felices que podáis hoy, que el mañana nunca está asegurado. No esperéis al 2011, este año es tan bueno como otro cualquiera. Dicen. Espero.

Pues eso, que feliz año.