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8 de marzo

Otro año más, otro ocho de marzo más, otro día de la mujer trabajadora más. Recuerdo comentarios, repetidos a lo largo de mi vida, sobre cómo era que las mujeres trabajadoras tenían un día y los hombres no. Hombre, también lo tienen las enfermedades contagiosas, el cáncer de mama y la paz en el mundo. La gente se acuerda de ellos ese día y luego se olvidan el resto del año. Poco menos pasa con la mujer trabajadora.

Leía en un blog, hace no mucho (perdón por no poner el link, pero es que no me acuerdo ni cuál era), que antes las mujeres tenían que ser buenas madres, buenas esposas, buenas hijas, pacientes, inteligentes para entender al marido pero no tanto como para sobrepasarlo, guapas, elegantes y modosas. Ahora, además de todo eso, también tienen que destacar en el trabajo. Ese es exactamente el problema. No quiero que se vea esto como un ataque a los hombres en particular, sino a la sociedad en general, pero es cierto que los hombres no terminan de ocupar el lugar que las mujeres han dejado vacante cuando se han integrado en el mundo laboral. El hogar, los hijos, mantener una familia, es invisible, no luce, no se puede fardar delante de los amigos diciendo "jo, qué bien me ha salido la comida de hoy, han rebañado el plato hasta sacarle brillo", o "vaya bien que se ha portado la chavala en la tienda cuando la he llevado a comprar las zapatillas". Los hombres se aburren de las conversaciones sobre niños, colegio, ropita y dentista. Yo me aburro con esas conversaciones, para qué nos vamos a engañar. Pero es un mundo que existe, y alguien tiene que hacerse cargo de él, porque es fundamental para el crecimiento de la sociedad. Ya estamos viendo el resultado de la integración de la mujer al trabajo: niños de cinco años que pasan más de ocho horas en el colegio porque no hay nadie que les cuide en casa, monstruos integrales porque nadie se hace responsable de sus actos, alcohol, drogas (bueno, esto siempre ha existido, pero ¿no os parece que ahora empiezan antes?). Yo siempre he dicho que la razón de todo esto es la incorporación de la mujer al mundo laboral. La mujer ha ido más rápido que la sociedad. Y digo sociedad, porque hay muchas mujeres que reclaman que el terreno del hogar es suyo, porque estamos acostumbradas a hacer tanto que, total, una cosa más no importa. Pero no damos más de sí. Los hombres tienen que ocupar los huecos que las mujeres vamos dejando. Es fundamental. Entre dos sí se puede, uno solo es imposible.

Así que, feliz día de la mujer trabajadora, a ellos y a ellas. Vivimos en un mundo mejor que hace cincuenta años, pero todavía queda mucho, mucho por hacer. El cambio está en nuestras manos. Lancémonos al futuro.

Adiós, 2010

Me hace gracia de la gente que habla de años "buenos" y años "malos" así, en general, como quien mira el horóscopo y dice "uy, año del tigre, qué chungo, caca para todos". Digo yo que el 2010 habrá sido malo para aquel a quien le hayan pasado malas cosas y bueno para aquel a quien le hayan pasado cosas buenas (mechones de pelo se me han caído tras tamaña conclusión, no os digo más). Pero, ¿y para los que ni fu ni fa? ¿Eso es bueno o es malo? ¿Cómo comparas los años si no hay cambios entre unos y otros?

Supongo que hay que saber conformarse, pero ahí también hay una gama tan alta que es difícil definir el "buen conformar". Aquellos que en el 2009 se embolsaron varios ciento de miles de millones y este año sólo se han embolsado uno o dos cientos, probablemente no estén conformes. Los ciudadanos de Méjico que han conseguido terminar el año vivos, sin embargo, estarán más contentos que unas pascuas. Hoy en día, el que tenga trabajo se puede estar dando con un canto en los dientes, y si encima acompaña la salud, es que ha sido, no ya un buen año, sino un año cojonudo.

Las malas lenguas dicen que en el 2011 no saldremos de la crisis. A mí me parece un caso de "self-fulfilling profecy", que le dicen los ingleses: como dicen que hay crisis, no te contrato por si acaso, y tú, que no tienes trabajo, no puedes comprar mi producto, entonces yo me arruino; ergo, hay crisis. Yo voto porque todos vivamos como si el mundo fuera a acabarse en el 2012, como dicen los mayas (que los mayas son muy listos, hombre) y hagamos de éste el mejor año de nuestra vida. Tengamos o no trabajo, tengamos o no dinero, debamos lo que le debamos al banco, amemos, pasémoslo bien, riamos, cojámonos de la mano y apaguemos la televisión camino a la "rave" de la lonja de abajo. Basta ya de gilipolleces, que la vida son dos días y ya ha pasado uno entero, y nadie nos puede asegurar que haya un mañana, y [añada aquí el cliché carpe diem que mejor se ajuste a su estado de ánimo], hombre ya. Todos a la calle, a mojarse con el agua de lluvia contaminada, a soltar piropos a los tíos buenos que pasan debajo de la obra llena de obreras en bikini en pleno diciembre. Basta ya, digo, BASTA YA de negatividad y malos rollos y aprovechemos que hoy somos más jóvenes de lo que vamos a ser nunca y que mañana... Mañana es nochevieja y es el último día en el que podrá fumarse en los bares. A dios gracias.

Desvarío.

(Y yo solo pasaba por aquí para desearos un muy feliz año nuevo, con el ferviente convencimiento de que el 2011 va a ser bueno para todos y todas.)